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[Adelanto] «La vida breve» en La Maestranza: Un montaje revolucionario

Los próximos 18 y 19 de marzo se presentará en el coliseo sevillano la ópera de Manuel de Falla, en una puesta en escena que a cargo de Giancarlo del Mónaco y de Lucas Macías, genera una atmósfera alejada de estereotipos geográficos o folclóricos, para crear un ambiente atemporal y abstracto, altamente valorado por la crítica especializada en su despliegue artístico.

Por Eduardo Suárez Fernández-Miranda

Publicado el 16.2.2023

El teatro de la Maestranza continúa con su programación operística. En esta ocasión, el músico gaditano Manuel de Falla es el protagonista. Con libreto del dramaturgo, también gaditano, Carlos Fernández-Shaw, el teatro sevillano presenta La vida breve.

De esta forma, el escenógrafo Giancarlo del Mónaco es el encargado de generar una atmósfera alejada de estereotipos geográficos o folclóricos, creando un ambiente atemporal y abstracto, considerado por la crítica como revolucionario. La dirección artística corre a cargo de Lucas Macías.

La vida breve fue compuesta para el concurso de la Real Academia de Bellas Artes del año 1905, sin embargo, a pesar de haberlo ganado, Manuel de Falla no logró estrenar su ópera en el Teatro Real. Finalmente, su primera representación se produjo en el Casino Municipal de Niza, en 1913.

Este sería el inicio, porque un año después se representó en París, en la Opéra Comique. Falla recibió grandes elogios de músicos de la talla de Claude Debussy, Isaac Albéniz o Maurice Ravel, que alabaron su interpretación del folclore andaluz.

 

Una obra musicalmente excitante

La vida breve se desarrolla en la Granada de principios del siglo XX, y cuenta la historia trágica de Salud, una gitana enamorada de Paco, un hombre de clase social superior:

Tú no sabes
la alegría que tengo
de mirarte a mi vera,
de escucharte la voz.
¡Yo, por mí, bailaría!
¡Yo, por mi, cantaría!

Paco la agasaja con palabras zalameras, sin embargo, su intención es casarse con una mujer de su propia clase:

Por ti yo desprecio
las galas del mundo.
¡Lo sabes, chiquilla!
Te quiero a ti sola.
La luz de mis sueños
es luz de tus ojos.
La miel que yo busco
la guarda tu boca.

El primer acto se desarrolla en el corral de una casa de gitanos, en el Albaicín granadino. Al fondo, una puerta por la que se ve el negro interior de una fragua:

¡Malhaya el hombre, malhaya,
que nace con negro sino!
¡Malhaya quien nace yunque,
en vez de nacer martillo!

En este sentido, La vida breve contiene elementos críticos, donde contrapone la dura vida de los trabajadores andaluces, frente a la vida desahogada de las clases dominantes, en una Andalucía donde está muy presente la figura del señorito andaluz:

¡Ande la tarea, que hay que trabajar!
¡Y pa que disfruten otros,
nosotros siempre nosotros,
lo tenemos que sudar!

En el segundo acto, estamos en una calle de Granada. Vemos la fachada de la casa de Carmela, prometida de Paco, con grandes ventanas abiertas a través de las que se ve el patio donde se celebra una alegre fiesta. Nos encontramos ante el desenlace de la tragedia:

¡No! ¡Necesito verle!
¡Basta ya de traición!
¡Que muera o que él me mate!
¡Que muramos los dos!
¡Qué infamia!

Llega al Maestranza una de las mejores óperas españolas: «En apariencia, parece un collar engarzado con estereotipos y clichés del costumbrismo español: gitanas, herreros, navajas, celos y muerte. Sin embargo, bajo el argumento de Carlos Fernández-Shaw para ese drama rural que Manuel de Falla, discurre una ópera no solo dramáticamente intensa, tanto más por su fulgurante brevedad, sino una obra musicalmente excitante».

 

Tráiler:

 

 

 

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Eduardo Suárez Fernández-Miranda es licenciado en Derecho de la Universidad de Sevilla (España).

 

 

Eduardo Suárez Fernández-Miranda

 

 

Imagen destacada: La vida breve (por Tato Baeza).

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