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[Crítica] «En primavera»: Una lectura que nos llena de cuestionamientos

En esta tercera entrega de su nuevo ciclo literario el «Cuarteto de las estaciones», el escritor noruego Karl Ove Knausgård hace un cambio de la voz que utilizó en los dos tomos anteriores y vuelve a lo que ya le conocíamos de su obra mayor, la saga de «Mi lucha»: la narración autobiográfica.

Por Martín Parra Olave

Publicado el 10.5.2022

Sin lugar a duda que el tercer tomo de esta tetralogía parece estar impregnado de la mejor prosa de Karl Ove Knausgård (1968). La llaneza, esa franca disposición a narrar sin grandes ambiciones es la que envuelve y atrapa a los lectores desde la primera página.

En esta ocasión el escritor noruego hace un alto en el formato que venía trabajando en los dos tomos anteriores y vuelve a lo que ya le conocíamos de su obra mayor, la saga de Mi lucha: narrar autobiográficamente.

«La autoficción», señala Knausgård : «es algo a lo que no volverá. Sería repetirme y para seguir escribiendo tengo que sentir que estoy en algo nuevo. Escribir me provoca lo mismo que leer un buen libro porque te mete en otras maneras de pensar, te diluyes, te entregas. La escritura me permite dejar de ser quien soy, perderme, cuando lo hago no pienso mucho en mí mismo. Aunque se trate de tu vida, luego cuando te vuelve ya impreso no eres tú», reflexiona.

Claro, porque su escritura indaga en su propia vida pero sirve de trampolín para sumergirse en los temas que no solamente lo inquietan a él sino que a la gran mayoría de los seres humanos.

 

Ciertas zonas oscuras de la existencia

¿Qué nos hace escribir? ¿Cuáles son las motivaciones de la escritura autoficcional que tanto han obsesionado a los y las narradoras en las últimas décadas?

Tal vez la respuesta a esta pregunta esté más del lado de la filosofía que de forma permanente indaga acerca de nuestra existencia y las razones, absurdas o no, de lo que hacemos y lo que somos.

Al leer En primavera (Anagrama, 2021), nos damos cuenta que la voz narrativa sigue explorando su condición de progenitor y las transformaciones que eso ha significado en su vida. Asimismo, el hablante realiza en forma permanente el contrapunto con la figura de su propio padre, quien sin lugar a duda es una poderosa influencia en su trayectoria biográfica:

«Soy tu padre, conoces mi cara, mi voz y la manera en que te tengo en brazos, pero aparte de eso podría ser cualquier persona, estar lleno de cualquier cosa. Mi padre, tu abuelo que ya murió, pasó sus últimos años con su madre, y la vida que llevaron entonces fue cruel. Él estaba alcoholizado y había regresado al pasado, ya no tenía ánimo para crear nada, lo había abandonado todo, se limitaba a beber. Que lo hiciera en casa de su madre es significativo», describe desgarradoramente el autor noruego.

En definitiva, tal cual como leemos en el párrafo anterior, la obra de Karl Ove Knausgård apunta a dar luces sobre él mismo y su propia vida, sin embargo, este trabajo literario es como un diamante que brilla y que, con cada lectura, permite iluminar ciertas zonas oscuras de la existencia.

La familia es el centro de esta narración, su devenir como padre, esposo e hijo son sus mayores preocupaciones existenciales, las que intenta entender a través de la escritura. Una lectura que nos llena de cuestionamientos y nos asombra por lo simple pero profunda.

 

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Martín Parra Olave es licenciado en gobierno y gestión pública de la Universidad de Chile y magíster en letras de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Actualmente cursa el doctorado en literatura impartido por la última Casa de Estudios antes mencionada.

 

«En primavera», de Karl Ove Knausgård (Editorial Anagrama, 2021)

 

 

Martín Parra Olave

 

 

Imagen destacada: Karl Ove Knausgård.

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