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[Crítica] «La vida de Maria Callas»: La gloria de una diva triste

La biografía de la mayor soprano de la historia contemporánea —que ahora reedita la editorial Lumen—, y escrita por el periodista italiano Alfonso Signorini muestra a un personaje fascinante en lo personal y en lo profesional, y también devela a una mujer que fue capaz de desafiar una vida de humillaciones para convertir su constante drama personal en arte lírico.

Por Eduardo Suárez Fernández-Miranda

Publicado el 27.6.2023

Casta Diva, che inargenti / Queste sacre antiche piante / A noi volgi il bel sembiante / Senza nube e senza vel / Tempra, o Diva / Tempra tu de cori ardenti / Tempra ancora lo zelo audace / Spargi in terra quella pace / Che regnar tu fai nel ciel.
«Casta diva» de Norma de Vincenzo Bellini

Maria Anna Cecilia Sofía Kalogeropoúlou nació en Nueva York en 1923. Descendiente de una familia de inmigrantes griegos, tuvo que superar grandes dificultadas hasta llegar a convertirse en Maria Callas.

Sus inicios fueron difíciles. Una madre posesiva y codiciosa la llevó a cantar en los peores bares de Nueva York. Su traslado a Italia, para iniciar una verdadera carrera en el mundo de la lírica, estuvo llena de sacrificios y de penurias.

La vida de Maria Callas. Tan fiera, tan frágil, del escritor y periodista italiano Alfonso Signorini nos acerca a la que es, posiblemente, una de las sopranos más queridas y admiradas. A través de documentos, que incluye su correspondencia privada, donde Maria Callas: «expresaba su yo más íntimo», Signorini va construyendo un retrato: «único y descarnado de una diva triste que conoció, a la par, la gloria y la soledad».

Una de las características de Maria Callas como cantante de ópera, fue su capacidad para asimilarse a las heroínas que interpretó. Mujeres trágicas, incomprendidas, con final infausto, formaron parte de su repertorio. En ellas ponía su propia alma y, al mismo tiempo, su personalidad sufría los avatares de esos personajes.

La Divina, como se la conocía, devolvió a la ópera ese aspecto interpretativo (el trágico y dramático) que se había perdido, y todo gracias al cineasta Luchino Visconti. De la sensibilidad y talento del director italiano, Maria Callas fue capaz de extraer una visión transformadora de la ópera.

 

«La felicidad no es para mí»

Su carrera operística no estuvo exenta de polémicas, como aquella ocasión en que abandonó una representación de Norma, en su primer acto, en el Teatro de la Ópera de Roma: «No quiero que se me asocie con el mal gusto o la calidad insuficiente en el canto o la interpretación», respondía a las críticas un año después en una entrevista.

Como la propia Callas reconocía: «hay dos personas dentro de mí. Me gustaría ser Maria, pero también está la Callas, de quien debo estar a la altura. Así que lidio con ambas como buenamente puedo».

Y de la Callas se encaprichó Aristóteles Onassis que, finalmente, la abandonaría para casarse con Jackie Kennedy. En ese momento Maria Callas reflexiona: «No debo hacerme ilusiones, la felicidad no es para mí. ¿Es demasiado pedir que me quieran las personas que están a mi lado?».

La biografía de Maria Callas, que ahora reedita la editorial Lumen, nos muestra a un personaje fascinante en lo personal y en lo profesional. Muestra a una mujer que fue capaz de desafiar a «una vida de humillaciones para convertir su constante drama personal en arte».

 

 

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Eduardo Suárez Fernández-Miranda es licenciado en Derecho de la Universidad de Sevilla (España).

 

«La vida de Maria Callas» (Editorial Lumen, 2023)

 

 

Tráiler:

 

 

 

Eduardo Suárez Fernández-Miranda

 

 

Imagen destacada: Maria Callas en 1956.

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