Icono del sitio Cine y Literatura

[Crítica] «Libre»: La desintegración de un lenguaje histórico

Mezcla de memorias, ensayo de temporalidades y reflexión sociopolítica, el libro de la autora albanesa Lea Ypi refleja, desde la experiencia personal, un momento convulso de transformación institucional en la trayectoria de Europa, y el cual no necesariamente desembocó en justicia y emancipación, como se prometía en apariencia.

Por Rodrigo Barra Valenzuela

Publicado el 20.9.2023

Lea Ypi (1979) es profesora de teoría política en la London School of Economics. Lea nació en Albania y siendo una niña le tocó ver cómo el comunismo se derrumbaba y la democracia ganaba terreno no solo en el campo de la política, sino en el discurso, la cultura y la vida cotidiana de los albaneses.

Así, Libre. El desafío de crecer en el fin de la historia, es el retrato personal de Lea sobre el derrumbe de una historia, la del comunismo, y el supuesto inicio de otra, la de la democracia y la libertad, vista a través de los ojos de una niña de once años que, aunque fuertemente politizada y comprometida con el Partido de su país, es la voz de la inquietud y la incerteza contrastadas a las respuestas y conclusiones lógicas de un adulto.

Este último volumen  de Lea Ypi, recién publicado al español en la editorial Anagrama, es un libro bisagra, en varios sentidos: por una parte, es un retrato del cambio de siglo y de sistemas económicos, un intento escritural de narrar aquella transición difusa y vertiginosa, que no parece terminarse.

Por otra parte, también es un libro que articula distintos estilos del lenguaje y la literatura: hay en él el registro de la autobiografía, encontramos pasajes propios de la crónica o usos narrativos clásicos de la novela, como también maneras filosóficas de tratar los conceptos poniéndolos en una superficie de duda y reflexión:

En diciembre de 1990 ocurrieron más cambios que en todos los años juntos de mi vida hasta entonces. Para algunos, esos fueron los días en los que la historia llegó a su fin. No parecía que fuese el final. Ni tampoco que fuese un nuevo comienzo, al menos no de manera inmediata. Más bien daba la impresión de ser el ascenso de un profeta desacreditado que había predicho un montón de calamidades que todos temían, pero en las que nadie creía.

 

En una bruma nerviosa y paralizante

De esta manera, el libro trabaja algo más que la historia, nos cuenta otra cosa que una sucesión de eventos que darían con una época; lo que encontramos es un trabajo orgánico, donde la palabra libertad se vuelve una encrucijada puesta continuamente sobre la superficie del relato, intentando dirigirnos algunas claves que nos permitan hablar sobre ella.

En esa línea, al libro lo recorre la grieta de una inquietud contemporánea: habitamos el tiempo del capitalismo, donde la libertad sigue siendo el concepto que articula o insiste en articular todo lo demás; pero todos somos testigos de la ruina de la libertad y, en consecuencia, su concepto se mantiene en una bruma nerviosa:

No teníamos categorías que describieran lo ocurrido ni definiciones que expresaran lo que habíamos perdido y lo que habíamos ganado a cambio (…) dictadura, proletariado, burguesía. Dejaron de formar parte de nuestro vocabulario. Antes de que se desintegrara el Estado, se desintegró el propio lenguaje con el que se articulaba esa aspiración [el socialismo] (…) Solo quedó una palabra: libertad. Aparecía en todos los discursos de la televisión, en todos los eslóganes que se vociferaban con rabia en las calles. Cuando por fin llegó la libertad fue como si te sirvieran comida congelada. Masticamos poco, tragamos rápido y nos quedamos con hambre.

Libre. El desafío de crecer en el fin de la historia es un libro que se hace cargo de la confusión discursiva del cambio de siglo; y lo hace a contrapelo del tono que algunos personeros o líderes políticos quisieron darle a ese pasado, inculcando verdades inmóviles, incorporando en cambio la fuerza del relato en carne y hueso.

El paso al neoliberalismo trajo consigo toda una estrategia discursiva, con la cual borrar lo más pronto posible la hegemonía que el socialismo tuvo durante el siglo XX.

Pero fuera de apariencias, mirando una vez más esa profundidad, la estrategia no estaba constituida de una gran inteligencia discursiva, sino que se trataba antes bien de borrar toda inteligencia en el lenguaje, de lograr un salto efectista hacia «lo que estaba sucediendo», «mirar hacia adelante», que significaba echar a andar, mediante el trabajo asalariado, la nueva forma de vida económica y política.

La virtud más vigorosa de la escritura que propone Lea Ypi, es la de enfrentar esa verdad inmóvil que mantiene una incomprensión del fin del siglo, tomando un camino diverso al del relato identitario, el del juego de víctimas y victimarios, reanimando con la palabra una época llena de matices —pulso propio de lo humano—, y entregándonos una mirada aguda de un momento sobre todo confuso y paralizante.

 

 

 

***

Rodrigo Barra Valenzuela (1997) es egresado de filosofía, lector y escritor.

 

«Libre. El desafío de crecer en el fin de la historia», de Lea Ypi (Editorial Anagrama, 2023)

 

 

 

Rodrigo Barra Valenzuela

 

 

Imagen destacada: Lea Ypi (por Stuart Simpson).

Salir de la versión móvil