La estadounidense Shirley Jackson es una escritora que nos mantiene al límite de la realidad, con una gran sensibilidad para mostrarnos los aspectos más oscuros de nuestra existencia, como en esta novela, donde cuenta la vida de Mary Katherine Blackwood, una chica de dieciocho años que vive con su hermana Constance en una gran casa solitaria.
Por Eduardo Suárez Fernández-Miranda
Publicado el 20.3.2026
La editorial Minúscula lleva algo más de un cuarto de siglo construyendo un catálogo variado, y de fuerte carácter literario.
Así, en la oferta de títulos de esta casa impresora se refleja un marcado interés por la cultura europea, por un patrimonio artístico que nunca ha entendido de fronteras y por escritores que, en épocas decisivas, descifraron con extraordinaria sensibilidad el signo de los tiempos. Pero en él tienen cabida igualmente obras de otros ámbitos geográficos: «lo que hace un ser humano es como si lo hicieran todos», afirmaba Borges.
Escritores como Erika Mann, Franz Werfel, o Shirley Jackson son parte de la nómina de esta prestigiosa editorial.
Precisamente, de la autora norteamericana Minúscula acaba de reeditar uno de sus títulos fundamentales: Siempre hemos vivido en el castillo. Jackson (San Francisco, 1916 – Bennington, 1965) es una escritora que resurgió, en castellano, gracias a la labor de Valeria Bergalli, su editora.
El oscuro y conflictivo despotismo
La carrera literaria de Shirley Jackson se inició con la publicación de The Road Through the Wall (1948), una novela en la que narra la vida en Pepper Street, una zona residencial —aparentemente tranquila— de California. En ella ya surgen algunos de los elementos más característicos de su narrativa: la aparición de lo misterioso y terrible en el ámbito cotidiano.
Ese mismo año publica «La lotería», su cuento más conocido. Hangsaman (1951), The Bird’s Nest (1954), El reloj de sol (1958), o La maldición de Hill House (1959), son algunas de sus obras más representativas.
Shirley Jackson es una escritora que nos mantiene al límite de la realidad, con una gran sensibilidad para mostrarnos los aspectos más oscuros de nuestra existencia. Así en Siempre hemos vivido en el castillo, cuenta la vida de Mary Katherine Blackwood, una chica de dieciocho años que vive con su hermana Constance en una gran casa solitaria.
La novela está narrada en primera persona por una joven que:»con un poco de suerte podría haber sido una mujer lobo, porque mis dedos medio y anular son igual de largos, pero he tenido que contentarme con lo que soy. No me gusta lavarme, ni los perros, ni el ruido. Me gusta mi hermana Constance, y Ricardo Plantagenet, y la Amanita phalloides, la oronja mortal».
Siempre hemos vivido en el castillo se circunscribe a un ámbito cerrado y limitado en el que discurren los días de forma apacible: «La buena cocina, la jardinería y el gato Jonas concentran la atención de las jóvenes».
Con todo, hay un elemento perturbador en esa tranquilidad. Seis años atrás algo sucedió en ese lugar y por este motivo ambas hermanas han sido condenadas al ostracismo por la comunidad a la que pertenecen.
Shirley Jackson dominaba con maestría la complejidad de los estados de ánimo, pues sabía explorar con ironía el oscuro y conflictivo despotismo oculto en la mente y el alma.
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Eduardo Suárez Fernández-Miranda nació en Gijón (España). Licenciado en derecho por la Universidad de Sevilla, realiza sus estudios de doctorado dentro del Departamento de Literatura Española e Hispanoamericana de la misma Casa de Estudios superiores.
Colabora como crítico literario en las revistas españolas El Ciervo, Serra d’Or, Llegir.cat, Gràffica y Quimera, donde lleva a cabo una serie de entrevistas a escritores, editores y traductores, nacionales y extranjeros.
Asimismo, escribe para las publicaciones americanas Cine y Literatura (Chile), La Tempestad (México), Continuidad de los Libros (Argentina) y Latin American Literature Today (University of Oklahoma). También, colabora de forma ocasional en los diarios asturianos El Comercio y La Nueva España.
«Siempre hemos vivido en el castillo», de Shirley Jackson (Editorial Minúscula, 2017)
Eduardo Suárez Fernández-Miranda
Imagen destacada: Shirley Jackson.

