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[Ensayo] «Maixabel»: Ante el conflicto y la radicalidad, el valor de tender puentes

Para muchos, este filme de la realizadora madrileña Icíar Bollaín —actualmente en la cartelera europea— corresponde a una de las mejores películas españolas de todos los tiempos. Tiene muchas virtudes, pero destacaré lo que resalta el crítico Carlos Boyero de esta obra audiovisual en su espacio del diario «El País»: “sale airosa de un territorio muy áspero”.

Por Jordi Mat Amorós i Navarro

Publicado el 14.10.2021

«El perdón es una palabra que para mí tiene muchísimas connotaciones religiosas. Y yo no soy religiosa, soy agnóstica. Yo creo que dar una segunda oportunidad a una persona quiere decir lo que quiere decir, ni más ni menos. Yo se la quiero dar a quienes han solicitado estar conmigo y han hecho un recorrido personal. Puede haber alguien que no lo entienda y que lo disfrace diciendo que cómo he podido perdonar. Pero esto es algo mayor que eso y queda entre ellos y yo».
Maixabel Lasa, en entrevista concedida a elDiario.es

La nueva película de la comprometida directora madrileña —actualmente en cartelera en España— es una lúcida reflexión sobre el valor del perdón y el diálogo, el laborioso tender puentes como acto necesario ante los conflictos humanos.

Icíar Bollaín —quien trabajó con el veterano Ken Loach en su excelente Tierra y libertad— considera el cine como una poderosísima herramienta para lograr la transformación social y la creación de una sociedad más igualitaria. Y precisamente el perdón auténtico es quizás la expresión más sublime de transformación individual y colectiva.

En Maixabel nos muestra una historia real vivida en Euskadi tras la dictadura franquista. La protagonista principal es Maixabel Lasa quien es la viuda de Juan Mari Jáuregui un alto cargo del PSE-PSOE que fue asesinado en el 2000 por ETA, un hombre dialogante que buscaba tender puentes en unos momentos de radicalidades irreconciliables.

En la misma línea activa por la convivencia trabajó Lasa como directora de la Oficina de Atención a las Víctimas del Terrorismo del Gobierno Vasco desde 2001 a 2012, un organismo que daba cobertura tanto a las víctimas de ETA como a las de los GAL y así mismo a los presos etarras torturados por la policía española.

Y el Estado español promovió en 2011 un programa dirigido a los presos etarras que se habían alejado de la organización terrorista. En dicho programa se les ofrecía la posibilidad de ir más allá responsabilizándose como individuos de sus acciones sanguinarias. Aquellos que quisieran recibirían apoyo para realizar un trabajo personal encaminado a poder pedir perdón a sus víctimas y así ayudarles a resarcirse (y paralelamente también a sí mismos).

Una tarea nada fácil a la que se acogieron dos de los tres terroristas que asesinaron a Juan Mari Jáuregui quienes acabaron hablando con Maixabel Lasa.

 

Una de las mejores películas españolas de la historia

Icíar Bollaín nos muestra ese proceso con elegante sobriedad, centrándose en la viuda y en Ibon Etxezarreta uno de esos dos etarras arrepentidos. Ambos retratos destacan por su rigurosidad y conmueven por su humanidad. Es mérito de la realizadora y de las excelentes interpretaciones de dos grandes de la escena actual como son Blanca Portillo y Luis Tosar, quienes se entrevistaron con esas personas que encarnan en la película.

Para muchos —entre los que me encuentro— es esta una de las mejores películas españolas de todos los tiempos. Tiene muchas virtudes, pero destacaré lo que resalta de ella el crítico Carlos Boyero en El País: “sale airosa de un territorio muy áspero”.

Y es así, a mi entender, porque Bollain vuelca en ella todo su sentir integrador y consigue que su obra ensalce —si cabe— la gran historia que retrata.

Ese sentir tiene su punto álgido en la escena del homenaje a Jáuregui en el monte Burnikurutzeta. Allí, entre familiares y amigos, acude Ibon por deseo expreso de Maixabel. Y allí muestra a todos su sincero arrepentimiento.

Se arrodilla frente al monolito que homenajea a su víctima ofreciendo un ramo de simbólicas rosas, se postra ante el hombre del diálogo a quien agradaría esa conversión según recuerda su viuda a todos los presentes.

Bella escena de un bello gesto, especialmente por parte de Maixabel, quien siempre vence sus resistencias evocando a ese gran constructor de puentes que fue Jáuregui.

Sin embargo a este trabajo de reconstrucción nacional le queda aún mucho recorrido. Un año después, desde el Gobierno de España liderado por Mariano Rajoy se dio por finalizado ese esperanzador programa de perdón, un error el cortar los escasos puentes de reparación en una sociedad (la vasca y en general la española) en la que perviven viejas heridas que requieren tratamientos sensibles y rigurosos como este.

En mi opinión siempre es necesario el perdón bidireccional, asumir los propios errores y estar dispuestos a obrar en consecuencia dando espacio a las víctimas de esos errores a que decidan qué hacer con esa poderosa acción.

Necesitamos dejar atrás radicalidades, abandonar armas físicas y verbales, abrir los puños de la confrontación y del asir grandes banderas identitarias… todo para mostrar y ofrecer la mano desnuda que es humanidad con mayúsculas. Esta película apunta en esta dirección.

De sobras es conocido que es muchísimo más fácil destruir puentes que construirlos, de ahí que ponga en gran valor tanto los hechos relatados como su excelente puesta en escena.

No se la pierdan.

 

***

Jordi Mat Amorós i Navarro es pedagogo terapeuta por la Universitat de Barcelona, España, además de zahorí, poeta, y redactor permanente del Diario Cine y Literatura.

 

 

 

Tráiler:

 

 

Jordi Mat Amorós i Navarro

 

 

Imagen destacada: Maixabel (2021).

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