Para los seguidores del realizador estadounidense, su último largometraje de ficción —uno de los grandes estrenos que tuvo para las audiencias nacionales el Festival de Cine Las Condes 2026— es una obra que los dejará satisfechos, pues el director vuelve a ese espíritu poético y reflexivo de sus créditos más emblemáticos.
Por Cristián Uribe Moreno
Publicado el 7.1.2026
Uno de los títulos más esperados en la versión 2026 del Festival de Cine Las Condes, era el relacionado con la nueva propuesta de Jim Jarmusch: Padre madre hermana hermano (2025).
La película venía precedida de buenas críticas e importantes premios en distintos festivales, siendo el León de Oro en Venecia, el máximo galardón levantado por el director norteamericano a raíz de su más reciente propuesta audiovisual.
El filme rescata el espíritu de cine independiente que hizo famoso a Jarmusch (1953): tramas centradas en diálogos, acciones mínimas, planos contemplativos, estética cuidada, fino humor y personajes que esconden un mundo dentro de sí.
Con todo, el relato se divide en tres cuadros, que dan vuelta alrededor de reencuentros familiares, que se perciben complicados, entre padre, madre y hermanos, que no logran desentrañar los secretos familiares que las dinámicas domésticas disimulan bien. Sólo una muestra, sólo una mirada en ese abismo que son las vidas de los individuos.
La primera historia es en torno a la visita de un par de hermanos, Jeff (Adam Driver) y Emily (Mayik Bialik), a su padre (Tom Waits), que vive en las orillas de un lago, en la zona rural de EE. UU. Ambos hermanos tienen una conciencia culpable en torno al aparente abandono en que está su padre, en esa casa. Una lástima que reprimen en sus acciones y palabras. Pero más de alguna duda surgirá en esos pocos minutos de convivencia.
El segundo capítulo es el encuentro de una madre (Charlotte Rampling) que invita a sus dos hijas a tomar el té, en su casa de Dublín. Hasta allí llegarán Timothea (Cate Blanchett) y Lilith (Vicky Krieps) a departir con su madre, una gran escritora con sus emociones muy contenidas, para comer galletas y conversar de exitosas vidas que se intuye no son tales. Hay una sutil tensión entre estas tres mujeres que parecieran competir por exhibir sus espléndidas existencias.
Y el último relato, ambientado en París, muestra a dos hermanos, Skye (Indya Moore) y Billy (Luka Sabbat), que se reúnen después de la muerte de sus padres, para ir por última vez al departamento donde vivieron todos juntos.
Conversan y rememoran momentos, mientras un pequeño descubrimiento cambia la idea que ambos tenían de sus padres. La conversación y compañía de ambos será el vehículo para mitigar el dolor por la muerte de sus progenitores.
Ese espíritu poético y reflexivo
Las historias están llenas de detalles visuales y lingüísticos que se van repitiendo: el reloj Rolex, los chicos en patineta, el momento de intimidad en el que aprovechan los personajes de brindar con agua, té o café.
En efecto, la película exhibe una estética cuidada, visualmente atrayente; no obstante, hay algo que se va perdiendo entre historia e historia. Podría decirse que es algo irregular en el todo, pues se siente que va de más a menos.
Lo más refrescante del filme, es ese paseo por las calles de París, al ritmo de la gran Dusty Springield y su sugerente tema Spooky. En ese momento sublime, Jarmusch hace flotar al espectador por icónicos lugares de la capital francesa, que, gracias a Dios, no son la torre Eiffel ni el Arco del Triunfo, al son de la sugerente música e incomparable voz de la cantante británica.
Para los seguidores de Jim Jarmusch, Padre madre hermana hermano es una realización que los dejará satisfechos, pues vuelve a ese espíritu poético y reflexivo de anteriores obras.
Ese espíritu que va a contracorriente de la sobresaturación de imágenes con las cuales el cine de la actualidad suele bombardear a los espectadores. Solo un director con convicciones sólidas en su propuesta artística, puede hacerlo. Y Jim Jarmusch, claramente, es uno de ellos.
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Cristián Uribe Moreno (Santiago, 1971) estudió en el Instituto Nacional General José Miguel Carrera, y es licenciado en literatura hispánica y magíster en estudios latinoamericanos de la Universidad de Chile.
También es profesor en educación media de lenguaje y comunicación, titulado en la Universidad Andrés Bello.
Aficionado a la literatura y al cine, y poeta ocasional, publicó asimismo el libro Versos y yerros (Ediciones Luna de Sangre, 2016).
Tráiler:
Cristián Uribe Moreno
Imagen destacada: Father Mother Sister Brother (2025).

