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Festival Matute Poéticas Transfronterizas 2020: Al otro lado de la institucionalidad

La región de Tarapacá está más cerca de Bolivia y de Perú, e incluso de cierta zona de Argentina, que de Santiago y el sur de nuestro país. Ese dato fue clave para que allá por 2014, el gestor cultural Roberto Bustamante planteara la posibilidad de concretar un encuentro literario que diera cuenta de la cercanía con nuestros vecinos, y de paso fuera a contrapelo de las lógicas centralistas de Chile. Su actual y tercera versión —debido a la crisis sanitaria— se desarrollará hasta este sábado 27 de junio, a través de las redes sociales.

Por Juan José Podestá

Publicado el 26.6.2020

En el Diccionario de la Real Academia Española, la palabra Matute tiene tres acepciones: 1) Introducción de géneros en una población sin pagar el impuesto de consumos, 2) Género introducido de matute y 3) Casa de juegos prohibidos.

Según el poeta y director del Festival Matute Poéticas Transfronterizas, Roberto Bustamante (1977) —fanático de Club Deportes Iquique, el boxeo y Pablo de Rokha—, la idea del encuentro, que ya va en su tercera versión, es justamente interpelar: “poesía en mano, desde prácticas de resistencia que se asemejan a ese comercio ilícito que siempre ha tenido lugar en esta región, el matuteo, que implica llevar productos de un lugar a otro, contrabandear, eludir la vigilancia”, explica.

Añade que: “el Matute se crea como un tiempo de recorrido donde nos reconocemos sin importar la nacionalidad, donde prima la literatura, en particular la poesía. Entonces es un concepto que representa el movimiento continuo, como la bolsa matutera, que pareciera se repite como imagen en la fuga entre un país y otro, sobre todo en esta macrozona norte, que incluye a Bolivia, Perú y cierta zona de Argentina. De ahí el Matute y la idea sobre el viaje, el traslado de poesía y poetas, que se detienen en Tarapacá”. Sin ir más lejos, la conocida bolsa matutera azul, blanca y roja es la imagen oficial de este encuentro.

¿Había experiencias similares en este ámbito?

Anterior a Matute existió un encuentro llamado “Iquique Descentralizado”, en el que participé junto a otros escritores y gestores culturales en su organización, como Carlos Vargas, Gisella Stevens y Fernando Ossandón, quien hoy por hoy también es parte de Matute. Había un vacío en la región en cuanto a iniciativas como éstas.

 

Se dijo y se hizo 

Fue recién en 2016 que, con ayuda de fondos gubernamentales y edilicios, tuvo lugar la primera versión del encuentro, cuya característica fue su movilidad: lecturas en bares, caletas, comunas cercanas y poblaciones. Tres días en que cerca de una veintena de poetas de Perú, Bolivia, Ecuador y Chile transitaron sin parar por diversos espacios urbanos y geográficos de Iquique y la región. Entre los nombres más destacados de aquella ocasión, estuvieron el peruano Kreit Vargas, las bolivianas Milenka Torrico e Iris Kiya, y Daniel Rojas Pachas, escritor peruano–chileno radicado en México.

Bustamante, quien además es director de editorial Navaja, sello cuya política es publicar principalmente proyectos de la macrozona norte, y de otras partes del mundo, así como sondear propuestas singulares que vayan a contrapelo de lo que se edita hoy por hoy en el mercado editorial nacional.

“Navaja y Matute tienen comunicación entre sí, uno sin el otro no tiene mucho sentido, puesto que se visibilizan y potencian recíprocamente, ya que el movimiento y la difusión de nuestros libros tiene su apogeo en los días donde se presentan los y las poetas en la región, y se presentan libros no sólo de nuestra editorial, sino que también de otras editoriales independientes. Los dos son proyectos pensados desde y para la comunidad, una apuesta que no le teme al riesgo y a la pérdida”, reflexiona Bustamante, quien en 2018 publicó el poemario Propiedad.

 

No hay primera sin segunda 

A pesar de la escasez de apoyo y el permanente ninguneo de la institucionalidad cultural a ideas novedosas como Matute, en 2017 tuvo lugar la segunda versión. Gracias a un convenio entre el Ministerio de las Culturas y la Corporación Mutual Centro Hijos de Rioseco, fue que el festival pudo ver la luz en noviembre de ese año.

Al igual que la versión anterior, la tónica fue mucho tránsito entre lugares y espacios regionales y citadinos, tanto poblaciones, bares, plazas y sitios patrimoniales, como el Mercado Centenario. En esta versión, se destacaron nombres como el del poeta porteño Sergio Madrid, el creador y traductor boliviano Juan Cristóbal Mac Clean, la poeta boliviana Rocío Ágreda, la escritora sureña Damsi Figueroa y el actual ganador del Premio de Poesía Manuel Acuña de México, Juan Malebrán.

 

La poesía en tiempos del Covid-19

Tras dos años en que por diversos motivos —falta de recursos, otras actividades— el encuentro no se efectuó, este 2020 se concretó en su tercera versión. “Teníamos todo en contra, faltas de plata, carencia de interés, el propio contexto sociopolítico y finalmente la pandemia, pero nos pusimos de acuerdo con el gestor Fernando Ossandón y concretamos con variados apoyos una nueva versión, de tipo audiovisual, introduciendo el documental a las posibilidades del festival”, detalla Roberto.

De esta forma, el festival verá la luz los días 26, 27 y 28 de junio, desde las 21 horas, a través del Facebook, Instagram y el canal de Youtube de Editorial Navaja.

En esta ocasión, la cantidad de poetas llega a la treintena, y sobresalen los nombres del poeta y traductor chileno radicado en España Rodrigo Arriagada Zubieta, la mexicana Ingrid Bringas, Silvia Castro de Argentina, el boliviano Edgar Soliz, Marie Linares de Perú y Santiago Vizcaíno, de Ecuador.

Para reforzar el contenido social y político del festival, en esta ocasión habrá tres conceptos involucrados para cada día: Normalidad, Olla Común y Territorios. Al respecto, el director del encuentro dice que: “de nuevo el contexto social. La literatura es acabadamente observadora, copuchenta. Desde ahí recrea, y se tiene que mover escuchando y mirando, ¿y qué escucha?, que la normalidad es una farsa, que la olla común es un método que en nuestra historia sigue latente y que llega a ser romántico para algunos, pero que está ligado profundamente a la pampa, a las salitreras. La idea de territorios es parte de este círculo desde donde observamos y proponemos, sin saltarnos convencimientos, sin esperar cierta aceptabilidad que no conlleve tribu, sin ciertos personalismos muy cercanos al neoliberalismo”.

Pese a todas las dificultades, prestaron su apoyo el Centro Cultural de Alto Hospicio, la naciente editorial Sismo, el bar y restaurant Blá Blá, la productora audiovisual Kinoframe, y los colectivos culturales Mutual y Librópolis.

“Nuestra idea es que el Matute se proyecte en el tiempo, que se consolide como una plataforma artístico y cultural con una proyección internacional más potente aún, incluyendo otras disciplinas artísticas”, manifiesta Bustamante.

Esperemos que así sea.

 

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Juan José Podestá (Tocopilla, 1979) es escritor y periodista, además de magíster en literatura latinoamericana.

 

 

 

Tráiler:

 

 

Imagen destacada: El poeta chileno Rodrigo Arriagada–Zubieta, uno de los participantes de la versión 2020 del Festival Matute Poéticas Transfronterizas.

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