[Ensayo] «Cinepoemas»: Las imágenes y las palabras

La cantidad de obras audiovisuales sobre las que el autor gallego Claudio Rodríguez Fer poetiza y su variación genérica, temática, geográfica e incluso cronológica suponen un rico repertorio que nos permite detenernos en distintos aspectos de las mismas a través de los versos del escritor hispano.

Por Laura Paz Fentanes

Publicado el 27.3.2026

Claudio Rodríguez Fer (1956) es, entre otras cosas, director de la Cátedra Valente de Poesía y Estética en la Universidad de Santiago de Compostela y un prolífico escritor gallego de poesía, narrativa, ensayo y guiones para audiovisuales.

En estos últimos ha quedado patente su interés por el cine, tal y como, por cierto, demostró ya con sus primeras publicaciones en El Progreso de Lugo, con la organización de exhibiciones universitarias y la redacción de folletos para el Club Cultural Valle-Inclán y el Cine-Club Marcos da Portela, con su aportación en la obra colectiva Contos de cine (Centro Gallego de Artes de la Imagen, 1996) y aún con la reciente publicación O cine na vida e na obra de Ánxel Fole (Grupo Fotocinematográfico Fonmiñá, 2024).

Además, escribió ensayos sobre los actores James Stewart y Gregory Peck y sobre los directores Luchino Visconti y Woody Allen, así como se ocupó en diferentes modos de la actriz gallega María Casares, exiliada en Francia.

A lo largo de su trayectoria como poeta, Claudio Rodríguez Fer ha acompañado en no pocas ocasiones sus poemas de obras de arte. Por ejemplo, el escritor y pintor surrealista Eugenio Granell iluminó sus poemarios Rastros de vida e poesía (2000) e Icebergs (Micropoemas reunidos) (2015), tal y como analicé en «Dous poemarios de Claudio Rodríguez Fer ilustrados por Eugenio Granell» (2025).

La artista lucense Sara Lamas ha colaborado con el autor en gran cantidad de proyectos, por citar alguno: Extrema Europa (1996), A unha muller descoñecida (1997), Viaxes a ti (2006), Ámote vermella (2009), Unha tempada no paraíso (2010), Os paraísos eróticos (2010), ADN do infinito (2021) o Lugo blues (2024) (la primera edición, de 1987, contaba con las fotografías de Eduardo Rodríguez Ochoa).

De Sara Lamas es también la ilustración que acompañó por primera vez al célebre poema «A Cabeleira (Fragmentos)» (1985) del autor, que es, por cierto, el poema gallego más traducido a otros idiomas; y ya posteriormente se ha venido acompañando por el dibujo y el caligrama que realizó la musa que inspiró la composición, la profesora y escritora Carmen Blanco.

 

Un rico repertorio estético

Esta convivencia del quinto y séptimo artes en la obra de Claudio Rodríguez Fer se conjugan de forma evidente y magistral en Cinepoemas, poemario en gallego que fue publicado por primera vez en 1983 y luego en 2016 y 2021, en estas dos últimas ocasiones con el brillante diseño gráfico de Cristina Fiaño que pone de manifiesto la condición poético-visual original de la pieza, que estaba desde un principio en la mente del autor.

Así pues, esta nueva publicación, de la mano de Centro Editor (2025, Madrid) y con traducción del autor al castellano, cuenta, una vez más, con la maquetación de Cristina Fiaño, con quien el poeta acaba de presentarla en el Centro de Arte Moderno de Madrid.

Como explica el propio Claudio Rodríguez Fer en el umbral de esta edición, los poemas fueron escritos en distintos momentos de su vida y paralelamente a otras composiciones, por lo que la disposición de los poemas responde a las fechas de las películas sobre las que poetiza.

En cuanto a su estructura, Cinepoemas se articula en dos secciones: una primera con título homónimo al del poemario y, la segunda, titulada «Cinegramas», más exclusivamente visual.

Por un lado, en «Cinepoemas» hay películas de distintas corrientes cinematográficas y de diferentes partes del mundo, incluido el cine gallego, gracias a la inclusión de Mamasunción de Chano Piñeiro, de quien Claudio Rodríguez Fer fue amigo, y que no aparecía en la primera edición.

En «Cinepoemas» hay composiciones de temática cinematográfica que no expresan necesariamente las preferencias del poeta, ya que, en algunos casos, este se muestra también crítico con la película sobre la que poetiza como, por ejemplo, El nacimiento de una nación.

Además de las dos piezas audiovisuales ya mencionadas, el autor escribe en esta parte sobre otras 42. De entre todas ellas, destacaré tan solo un par de ejemplos en particular.

En «La madre», Claudio Rodríguez Fer escribe: «Porque es nuestro el dolor / de ellos el humo / el látigo/ el fuego / las fieras metálicas que hieren / de ti / de nosotros / será el futuro. / Y la muerte» (p. 25); que evoca el tono que emplea el poeta en su poesía social.

Y el verso «En la absoluta catástrofe soy de la estirpe de Zorba», del poema «Alexis Zorba», recuerda a «Síntome da estirpe daqueles pobos nómades que nunca se constituíron en estado», del célebre poema anteriormente referido «A cabeleira (Fragmentos)».

En esta línea de películas en las que la revolución, la lucha contra el poder opresor, la persecución de la libertad o la conciencia de clase son el tema central se pueden mencionar: El niño, El acorazado Potemkim, La multitud, El delator, Las uvas de la ira, ¡Viva Zapata!, La caída de los dioses o Aguirre, la cólera de Dios, entre otras.

Luego, Claudio Rodríguez Fer poetiza sobre filmes en los que destaca lo sentimental, como Amanecer, Tierra, Frankenstein, Alexis Zorba, El amor al mediodía o Manhattan.

Por otro lado, la sección «Cinegramas» fue publicada por primera vez en el primer número de Unión Libre. Cadernos de vida e culturas, que dirigen tanto Carmen Blanco como el propio poeta. En esta parte se centra la atención en los iconos artísticos del cine de distintos géneros como, por recuperar tan solo algunos nombres, Lillian Gish, Ginger Rogers, Fred Astaire o Gary Cooper.

Sin embargo, de esta sección las piezas más llamativas son «Autopoemas (Gregory Peck)» y «El niño que recibía cartas de Hollywood», ya que en ellas se refieren los tres envíos que Gregory Peck le hizo al autor cuando aún era un niño.

Tras estas dos secciones aún aparece, a modo de flashback, el cinepoema «Nómadas (La era del jabalí blanco)», donde el poeta recuerda la familia italiana Barbagelata, que introdujo el cine en su Galicia natal.

A lo largo del poemario hay numerosas películas que se basan a su vez en novelas: Vértigo, de Hitchcock, en De entre los muertos, de Boileau y Narcejac; El ángel azul, de Sternberg, en Profesor Unrath, de Heinrich Mann; El proceso, de Orson Welles, en la homónima de Franz Kafka; al igual que Zorba, el griego, de Michael Cacoyannis, en la de Nikos Kazantzakis; 2001: una odisea espacial, de Stanley Kibrick, en la de Arthur C. Clarke; Metrópoilis, de Fritz Lang, en la de su esposa y guionista Thea von Harbou.

Bajo idéntica característica encontramos también al filme La madre, de Pudovkin, basado en la novela de Gorki; Frankenstein, de James Whale, en la de Mary Shelley; El delator, de John Ford, en la de Liam O’Flaherty; o Las uvas de la ira, también del anterior, en la de John Steinbeck; o cuentos (La diligencia, de John Ford, inspirada por «Bola de sebo», de Guy de Maupassant; Blow up, de Michelangelo Antonioni, basada en «Las babas del diablo», de Julio Cortázar; o Los pájaros, de Hitchcock, en el homónimo de Daphne du Maurier).

En conclusión, Cinepoemas cuenta ya con una cantidad considerable de ediciones que se han ido viendo mejoradas y actualizadas en el tiempo, bien por la inclusión de alguna composición nueva, bien por la maquetación de Cristina Fiaño.

La cantidad de películas sobre las que Claudio Rodríguez Fer poetiza y su variación genérica, temática, geográfica e incluso cronológica suponen un rico repertorio que nos permite detenernos en distintos aspectos de las mismas a través de los versos del poeta.

Poesía y cine no solo conviven en esta magnífica muestra de poesía visual, sino que interactúan de la forma que tan solo puede hacerlo el arte que consigue que nos involucremos de verdad.

 

 

 

 

 

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Laura Paz Fentanes es escritora, investigadora y doctora en estudios de la literatura y de la cultura por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España).

 

«Cinepoemas», de Claudio Rodríguez Fer (Del Centro Editores, 2026)

 

 

 

Laura Paz Fentanes

 

 

Imagen destacada: Claudio Rodríguez Fer y Cristina Fiaño presentando Cinepoemas en Madrid (2026).