La esperada entrega del autor británico es un libro conmovedor, y el cual tiene a lo largo de sus comprometidas páginas pasajes inspirados —que se leen de un tirón—, y donde el insigne escritor transmite, entre otras cosas, dolor, rabia, sapiencia, humor negro, ingenio y sobre todo esperanza.
Por Cristián Uribe Moreno
Publicado el 25.2.2026
El escritor inglés de origen paquistaní Hanif Kureishi (1954), mundialmente conocido por obras como El buda de los suburbios (1990), Intimidad (1998) o Algo que contarte (2008), sufrió en el 2022 un accidente doméstico que cambió su vida para siempre.
Un desvanecimiento durante el desayuno lo hizo caer al suelo. El impacto le provocó una lesión en su cuello que lo dejó tetrapléjico, haciéndole perder el dominio total de su cuerpo.
Desde entonces entre hospitales, cuidadores y enfermeras, el creador británico comenzó una nueva etapa en la que lo único que podía manejar a su voluntad era su mente. Y desde esa lucidez que aún conservaba, empezó a dictar sus pensamientos a sus hijos e Isabella, su novia italiana para dar un testimonio de primera mano de su tragedia personal que, sin embargo, no ha logrado vulnerar su espíritu.
De esta manera, nació Substack: The Kureishi Chronicles, plataforma donde el autor publicaba su día a día dentro del recinto hospitalario.
Así, y de esos despachos, surgió A pedazos (2025), libro que acaba de presentar la editorial Anagrama en su colección Panorama de Narrativas. Un texto íntimo, desgarrador y agudo.
La escritura se transforma en una sanación
La obra no es un relato unificado, sino un conjunto de impresiones breves, organizadas por fechas, a modo de diario de su nueva realidad. No obstante, Kureishi no se limita solo a consideraciones del momento, sino que también comenta distintos temas y termina abarcando de todo un poco.
De esta manera, en sus reflexiones se encuentran asuntos relacionados a su dependencia de todos para vivir; palabras para los hospitales, su funcionamiento y sus habitantes: médicos, enfermeros, pacientes. El autor también describe las relaciones con los suyos: novia, hijos, amigos; recuerdos de su vida como su niñez y juventud; su carrera de escritor, sus ideas en torno a la literatura y el proceso creativo.
Y este último punto es crucial para entender el por qué de este libro. La escritura no es solo una forma de comunicación. En Kureishi, la narrativa se transforma en una sanación, una labor que ayuda a enfrentar la difícil existencia que ahora tenía por delante:
«En mi adolescencia estaba tan traumatizado por el racismo y lo horrible que me resultaba el colegio que empecé a escribir y leer de forma prematura y compulsiva. Se podría decir que el trauma me salvó y me convirtió en escritor. Aquí me está sucediendo algo similar: estoy encontrando una manera de lidiar con el trauma que me ha provocado este accidente mediante esta escritura dictada» (p. 61).
Irreverencia y aflicción
Y el escritor inglés, que se hizo famoso por abordar en su obra cuestiones relacionadas con la identidad y el mestizaje cultural, convierte su literatura en el ámbito de reconstrucción personal desde el corazón del dolor.
Sin sentimentalismo, sin sensacionalismo, el autor convierte su vulnerabilidad en el tema principal. Y extrapola esta fragilidad a la propia condición humana, en un mundo que ilusamente se percibe construido sobre pilares inamovibles.
Para abordar todo esto, su prosa es clara y sin concesiones, incluso consigo mismo. La inmovilidad no ha conseguido amainar su carácter crítico y su estilo irreverente. Pero sin perder su indudable humanidad, transmitiendo toda su aflicción por el trance que padece.
A pedazos de Hanif Kureishi es un libro conmovedor, que tiene pasajes inspirados y que se lee de un tirón. El cual transmite, entre otras cosas, dolor, rabia, sapiencia, humor negro, ingenio y esperanza.
Pero, sobre todo, logra reflejar el espíritu inquebrantable de esta voz postrada por un accidente, recordándonos uno de los temores más arraigados en lo profundo de cada ser humano: cómo enfrentar el derrumbe, de un segundo a otro, de un mundo que se siente sólido, arraigado e inmutable.
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Cristián Uribe Moreno (Santiago, 1971) estudió en el Instituto Nacional General José Miguel Carrera, y es licenciado en literatura hispánica y magíster en estudios latinoamericanos de la Universidad de Chile.
También es profesor en educación media de lenguaje y comunicación, titulado en la Universidad Andrés Bello.
Aficionado a la literatura y al cine, y poeta ocasional, publicó asimismo el libro Versos y yerros (Ediciones Luna de Sangre, 2016).

«A pedazos», de Hanif Kureishi (Editorial Anagrama, 2025)

Cristián Uribe Moreno
Imagen destacada: Hanif Kureishi.
