[Ensayo] «Promising Young Woman» a la luz de «Edipo Rey»

Si bien se trata ciertamente de una obra audiovisual sobre acoso sexual y venganza, el filme nominado a cuatro Premios Globos de Oro 2021 gatilla además una reflexión sobre autoconocimiento y culpabilidad. Esto se puede apreciar con mayor claridad si leemos la tragedia de Cassie (su protagonista, encarnada por la actriz Carey Mulligan) a la luz de otro texto del género: la escrita por Sófocles en la Antigüedad Clásica.

Por Alejandro González-Degetau

Publicado el 15.2.2021

“Y llegó a la conclusión de que la cuestión fundamental no es: ¿sabían o no sabían?, sino: ¿es inocente el hombre cuando no sabe?, ¿un idiota que ocupa el trono está libre de toda culpa solo por ser idiota?». Milan Kundera en La insoportable levedad del ser

Promising Young Woman (2020), el debut incendiario de Emerald Fennell, es una comedia negra que aborda desde una original perspectiva la realidad endémica del acoso sexual. Con esta obra, Fennell suma su voz de denuncia a los movimientos #MeToo y Time’s Up, y a películas como Bombshell (Jay Roach, 2019), The Assistant (Kitty Green, 2019) y Never, Rarely, Sometimes, Always (Eliza Hittman, 2020).

La película cuenta la historia de Cassie Thomas (Carey Mulligan), una mujer que busca vengar a su mejor amiga, Nina Fisher, víctima de una violación. Promising Young Woman se enmarca así dentro del controversial género de venganza sexual (“rape & revenge»), junto con películas como The Virgin Spring (1960), Irrevérsible (2002), The Girl With the Dragon Tattoo (2011), Django Unchained (2012), Nocturnal Animals (2016), entre varias otras.

La propuesta de Fennell, sin embargo, es diferente. En primer lugar, no exhibe perturbadoras escenas de violación, y tampoco emplea el trauma femenino como un recurso de manipulación emocional. Por otra parte, en la película, la venganza se lleva a cabo de un modo muy peculiar.

No se trata de una mera retribución (“ojo por ojo”), ejecutada con violencia física. Cassie no procede como la novia en Kill Bill o el alien en Under the Skin. Sus intenciones y sus recursos son bien distintos.

Ya el nombre de la protagonista nos dice algo acerca de su misión. “Cassie” procede del griego Κασσάνδρα («la que enreda a los hombres») y sugiere resonancias mitológicas. En el relato antiguo, Casandra poseía el don de la adivinación, pero tras ser maldecida por Apolo, fue condenada a que nadie creyera sus profecías.

Cassie, como una Casandra en la sociedad actual, denuncia la explotación femenina dentro de un sistema patriarcal que protege a los culpables. Ella también recibe como respuesta la incredulidad y la indiferencia por parte de las figuras de poder. Así que debe recurrir a medidas más radicales.

Luego de la violación y la muerte de su mejor amiga, Cassie queda rota por dentro y es incapaz de seguir con la carrera de medicina. En lugar de eso, decide poner en marcha el siguiente plan de venganza. Por las noches, Cassie acude a bares donde finge estar completamente borracha. Ella sabe de antemano lo que ocurrirá después.

En ese estado de vulnerabilidad, un “buen tipo” (“a nice guy”) le ofrecerá ayuda y protección; la llevará a su departamento y, aprovechándose de su embriaguez, se dispondrá a abusar de ella. Es en esos instantes en los que Cassie deja de fingir su borrachera y, con total control de sí misma, encara a su agresor, diciéndole: “¿qué estás haciendo?”.

Esta abrupta transformación resulta turbadora, y deja en evidencia las pervertidas intenciones del supuesto “buen tipo”. De este modo, Cassie emplea la verdad como un castigo que busca ser más reformativo que retributivo, y con ello, PYW introduce una dimensión muy valiosa al género rape & revenge.

Si bien se trata ciertamente de una película sobre acoso sexual y venganza, Promising Young Woman gatilla además una reflexión sobre autoconocimiento y culpabilidad. Esto se puede apreciar con mayor claridad si leemos la tragedia de Cassie a la luz de otra tragedia: Edipo Rey.

Resulta esclarecedor interpretar las obras de Sófocles y Fennell como búsquedas de autoconocimiento. Más que luchar inútilmente contra el destino, Edipo debe darse cuenta de quién es. Al principio de la narración, él mata a un dignatario desconocido (que resulta ser el rey Pólibo) y más tarde se casa con la reina Yocasta.

Mientras tanto, una misteriosa peste asola Tebas. La tragedia de Edipo se desenvuelve, entonces, a modo de relato policíaco donde se busca resolver un crimen y un misterio: ¿quién mató a Pólibo?, ¿quién es el causante de la peste?

Promising Young Woman presenta una estructura similar de autoconocimiento, que incluye los elementos del crimen y la peste. En este caso, como audiencia, sabemos quiénes son los autores del crimen: Alexander Monroe y los amigos que presenciaron de forma pasiva e incluso con placer la violación de Nina.

Sin embargo, son ellos, al igual que Edipo, quienes no lo saben o no son plenamente conscientes de la gravedad de su crimen. No se dan cuenta que ellos representan a los causantes de una peste social: las prácticas endémicas de violencia y acoso sexual, que se ejercen de infinitas formas y dejan tras de sí un número incalculable de víctimas.

Así como Edipo debe llegar al final de las investigaciones con una fulminante revelación (“yo soy el asesino de mi padre y el marido incestuoso de mi madre”), Alexander, Ryan y Joe deben experimentar un descubrimiento semejante. La respuesta es similar a la de Edipo: “Yo soy el culpable de la violación de Nina, y merezco ser castigado”.

De nada sirve, excusarse detrás de la juventud e inexperiencia. Edipo no sabía que estaba asesinando a su padre y manteniendo relaciones incestuosas con su madre, y aun así reconoce su crimen. Tanto Edipo Rey como Promising Young Woman abordan, de esta forma, la dolorosa dimensión del autoconocimiento en la culpa.

Mediante sus salidas nocturnas, Cassie busca agudizar esta dimensión y, de paso, provocar en los hombres algo del miedo que las mujeres están forzadas a vivir todos los días. A través de su protagonista, Fennell busca despertar una conciencia de culpa entre tantos hombres que viven inconscientes de sus conductas tóxicas hacia las mujeres.

La pregunta de Cassie “¿Qué estás haciendo?” se dirige a la audiencia masculina. Se trata de un llamado a la autocrítica: reflexiona si acaso, en el trato con las mujeres, eres tan inocente y bueno como crees. Junto con eso, la película además busca generar empatía hacia las experiencias de tantísimas víctimas del acoso sexual. Ante esas heridas e injusticias, los sentimientos exigidos son la compasión y la indignación.

Por último, en el relato de Sófocles, cuando Edipo descubre la verdad de su crimen, se arranca los ojos. En Promising Young Woman, los villanos prefieren cubrírselos. La escena final del fuego posee un elocuente carácter sacrificial y evoca las muertes de otras mujeres en la hoguera.

Pienso en los notables casos de Jeanne en Kanashimi no Belladonna y Juana de Arco en la versión de Carl Dreyer, dos mujeres condenadas por una sociedad patriarcal. Su muerte en la hoguera representa el intento de reducir a cenizas y a silencio el problema de las injusticias cometidas contra la mujer.

Se trata del fuego “purificador” de una sociedad machista, hipócrita y cobarde, incapaz de reconocer sus errores y su culpa.

 

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Alejandro González-Degetau (México, 1994). Estudió filosofía con minor en literatura en la Universidad de los Andes (Chile), y es magíster en filosofía por el King’s College London (Inglaterra).

Sus áreas de investigación son los estudios iconológicos aplicados al arte y al cine. También ha escrito artículos sobre poesía como: “La via negationis en San Juan de la Cruz y Rainer Maria Rilke” en la Revista Hipogrifo (2018) y “Los pájaros en la obra de Gerard Manley Hopkins y Joaquín Antonio Peñalosa» (RiL, 2021). Sus áreas de interés son el cine de géneros y la obra de realizadoras femeninas.

Actualmente, se desempeña como docente de filosofía en las universidades Finis Terrae y San Sebastián.

 

 

 

Tráiler:

 

 

Alejandro González-Degetau

 

 

Imagen destacada: Promising Young Woman (2020).