La obra de Julià Guillamon: Libros renovadores en la historia cultural catalana

La bibliografía del escritor y periodista hispano es considerada una piedra angular con el fin de entender las claves sociales, antropológicas y literarias que explican en la actualidad a esa región de la nación española donde incluso fluye una importante corriente independentista.

Por Eduardo Suárez Fernández-Miranda

Publicado el 8.4.2021

Julià Guillamon (Barcelona, 1962), escritor y periodista, inició sus primeras colaboraciones en el diario Avui a principios de los años ochenta; su labor periodística de esa época, según recuerda: “et posava en contacte amb el món viu (…). Podies escriure cada dia i el que escrivies tenia un retorn immediat” [1].

Actualmente tiene una columna en el diario La Vanguardia, y ha sido, entre otras cosas, comisario en diversas exposiciones en el ámbito de la literatura y la edición catalanas.

En 2009 publicó el catálogo de la exposición L’Estil Quaderns Crema. Trenta anys de edició independent, 1979-2009, y en 2020 ha sido el comisario del Any Perucho, que celebra el centenario del gran escritor barcelonés.

En su vertiente ensayística, Julià Guillamon es considerado uno de los grandes renovadores de la historia cultural catalana, con obras como El dia revolt. Literatura catalana de l’exili (2008), Joan Perucho, cendres i diamants. Biografía de una generació (2015), o La ciudad interrumpida, reeditada por la editorial Anagrama en su prestigiosa colección «Crónicas».

 

«La ciudad interrumpida», de Juliá Guillamon (Editorial Anagrama, 2001)

 

«La ciudad interrumpida»: Para comprender a Barcelona

Publicado por primera vez en 2001, La ciudad interrumpida es un ensayo crítico de la ciudad de Barcelona en el último cuarto del siglo XX, a través de la literatura. Nos muestra los primeros movimientos contraculturales que surgen en la ciudad y que reflejan revistas como Star o Ajoblanco, todo un referente de la época.

Surgen una serie de escritores que toman como modelo Barcelona para crear su obra. Autores como Biel Mesquida, y su L’adolescent de sal o Quim Monzó y su novela L’Udol del griso al caire de les clavegueres, o sus primeros cuentos aparecidos en la editorial Quaderns Crema, son analizados bajo la perspectiva de una ciudad que les sirve de inspiración.

Tras la celebración de los Juegos Olímpicos de 1992, se pone en cuestión el modelo de ciudad. Barcelona “casi no aparece en la literatura de los años noventa. Cuando lo hace, es la ciudad posmoderna que la planificación ha convertido en un espacio de anonimato intercambiable”.

Obras como Sentimental, de Sergi Pàmies o El porqué de las cosas y Guadalajara, de Monzó, reflejan la despersonalización de ese espacio vital. En definitiva, estamos ante una guía fundamental para comprender la vida cultural y literaria, en el ámbito barcelonés.

La nueva edición de La ciudad interrumpida ha sido actualizada con el ensayo El gran noveloide sobre Barcelona, donde Julià Guillamon repasa los últimos quince años de la ficción urbana.

Entre las novelas analizadas se encuentran A la ciutat en obres, de Mercè Ibarz o L’últim home que parlava catalá, de Carles Casajuana, metáfora ambas de la Barcelona actual.

 

«Les cuques», de Julia Guillamon (Editorial Anagrama, 2020)

 

«Les cuques»: Entre la ficción y los recuerdos

También en Anagrama, acaba de aparecer Les cuques, su último libro publicado. Como el propio Julià Guillamon señala, esta obra surge como una necesidad vital, una añoranza del bosque, de los prados y de las montañas.

Libro testimonial en el sentido que lo fuera Travessar la riera (2017), Les cuques está formado por sesenta  historias independientes, desarrollados a lo largo de tres veranos consecutivos, lo que da cierta unidad a la narración.

Son vivencias personales, recuerdos de infancia y madurez, donde los insectos cobran un inusitado protagonismo, reflejo del  amor del autor por la naturaleza y sus pequeños moradores:

“Jo recordava unes mates de flor de nit i unes pedres rodones, de riera: aixecaves les pedres i apareixen desenes de polls de moro (Pyrrhocoris apterus): feia pensar en el zulus: tenien forma d’escut, un d’aquells escuts llargs, una mica ovalats, amb dos triangles i dos cercles” [2].

Hay en Les cuques una clara referencia a la película Fresas salvajes. Guillamon realiza un retrato familiar a la manera de Bergman; del pasado al presente, va retratando las relaciones familiares: “los fantasmas del pasado, tangibles e intangibles, y las relaciones entre las generaciones”.

Como asegura el escritor catalán, “me gusta la idea de espiar la propia vida”. En el número 35 de la revista Monografies del Montseny aparece el artículo titulado «Com he escrit “Les cuques”», idóneo para poder conocer cuál ha sido la intención de Guillamon a la hora de escribir una obra que está a medio camino entre la ficción y los recuerdos.

En colaboración con el ilustrador Albert Planas, se ha incluido un desplegable, de ocho láminas, con dibujos de cada una de les cuques que aparecen en el libro, tomando como modelo antiguos libros de zoología.

La ciudad interrumpida y Les cuques son dos libros donde, según Joan Perucho, “en lloc de descriure el món, Guillamon inscriu el seu ésser en el text. No descriu la realitat, la inscriu”.[3]

 

Citas:

[1] “Te ponía en contacto con el mundo vivo (…). Podías escribir cada día y lo que escribías tenía un retorno inmediato”.

[2] “Yo recordaba unas matas de flor de noche y unas piedras redondas, de río: levantabas las piedras y aparecen decenas de piojos de maíz (Pyrrhocoris apterus): hacía pensar en los zulúes: tenían forma de escudo, uno de esos escudos largos, un poco ovalados, con dos triángulos y dos círculos”.

[3] “En lugar de describir el mundo, Guillamon inscribe su ser en el texto. No describe la realidad, la inscribe”.

 

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Eduardo Suárez Fernández-Miranda es licenciado en Derecho de la Universidad de Sevilla (España).

 

Eduardo Suárez Fernández-Miranda

 

 

Imagen destacada: Julià Guillamon.