Debate: «Los papeles de Aspern»: Solo la Venecia eterna

Recientemente estrenado en Chile este es un filme que intenta recorrer una porción de la vida del poeta romántico y ficticio Jeffrey Aspern, basada en la novela de Henry James -llamada de igual manera-, e inspirada aparentemente en el último amor del histórico Lord Byron.

Por Alejandra Coz Rosenfeld

Publicado el 21.7.2019

Los papeles de Aspern (2018), dirigida por el francés Julien Landais y recientemente estrenada en Chile, es un largometraje de ficción ambientado entre trajes largos y los siempre hermosos canales de Venecia en el siglo XIX.

Filme que intenta recorrer una porción de la vida del poeta romántico y ficticio Jeffrey Aspern, basada en la novela de Henry James llamada de igual manera, e inspirada aparentemente en el último amor de Lord Byron.

Es bastante poco lo que sale a la superficie de su vida y más aún de su obra, ya que queda reducida y atrapada en una escena de ménage à  trois.

El aspecto que más se podría rescatar es la suntuosidad que posee por sí misma la eterna ciudad, sus palacios, góndolas y jardines, más que exquisitas actuaciones o una cámara inusual.

Así, en la medida que va avanzando, lo hace también la sensación de que pudo haber sido una gran historia de amor un tanto desenfadada y fuera de la norma, pero historia de amor al fin y al cabo y más aún epistolar, sin embargo la estructura se pierde, es confusa, liviana y a la vez ostentosa, se duerme descarada y confiada en los laureles pensando en que lo superfluo será suficiente, y lo es en cierto punto, ya que es lo que permite terminar el recorrido completo, porque desde el inicio se intuye que hay algo que falta, se perciben ciertos vacíos y forcejeos en la actuación.

Sí se rescata que el filme ineludiblemente nos lleva a cuestionar de manera empírica dónde se sustenta la belleza, exponiéndonos, sin querer hacerlo, a que la belleza exclusivamente externa no hace un todo, que la belleza sin contenido pierde territorio, cuerpo y pasión. Y que muchas veces, paradójicamente, la podemos encontrar dentro de esa frágil línea fina donde lo horrendo, descarnado y brutal es hermoso.

Un filme rodeado de adornos sin tierra muy firme, que no logra dar profundidad a un guión más bien cojo y que se queda en un intento de, ya que la pasión que hizo a la protagonista guardar las cartas de su amado por años de años, no se logra transmitir, no existe ni el brillo en los ojos ni las mariposas en su estómago.

 

También puedes leer:

Debate: Los papeles de Aspern: La imagen frívola.

Los papeles de Aspern: Tres son multitud.

 

Alejandra Coz Rosenfeld nace en Santiago de Chile, en 1972. Poeta, artista y terapeuta transpersonal, estudió letras y estética en la Pontificia Universidad Católica de Chile, y arte en el Palazzo Spinelli, de Florencia, Italia. Ha publicado el poemario Marea baja (Editorial Cuarto Propio, Santiago, 2017), y prepara su primer libro de relatos con el título tentativo de Las aguas de Neptuno y otros cuentos, y una segunda entrega de poemas, ya bautizada como La jabalina (Ediciones Filacteria, Santiago, 2019).

 

La actriz Joely Richardson en «Los papeles de Aspern» (2018)

 

 

 

 

Alejandra Coz Rosenfeld

 

 

Tráiler:

 

 

Imagen destacada: Un fotograma de Los papeles de Aspern (2018), de Julien Landais.