[Ensayo] «Succión»: Una isla artificial que se ve desde el espacio

Llevando el análisis al extremo se podría aventurar que la exitosa novela de Nicolás Poblete Pardo corresponde a una estética marxista, con lucha de clases y plusvalía del trabajo, pero sin duda se trata de una postura más posmoderna, donde se confunden los conceptos de capitalista y el de un obrero.

Por Aníbal Ricci Anduaga

Publicado el 30.1.2024

Novela de imposturas, «era mi amiga» y dos creyentes conectan con esa confesión algo mañosa y depositan su petición ante la animita de la Niña Hermosa.

Sarai la conoció porque el emprendimiento de la madre de Ingrid organizó su fiesta de cumpleaños. Empanaditas de cóctel preparadas por esa señora de origen modesto, pero aquel accidente en moto volverá popular a la hija y profundizará la relación entre Betty (la madre) y la protagonista.

La cautivante Sarai es profesora de spinning en un gimnasio, y su familia es de clase acomodada. Quiere «ayudar» a Betty a reconvertir y sofisticar su negocio de cáterin. Al hacerlo se hace parte de los milagros que concede Ingrid a pesar de no ser religiosa y de no pertenecer a esa clase social. Descree de toda esa superchería publicitaria, de las ofrendas.

Sin embargo, la joven necesita darle sentido a su vida y construye un vínculo de amistad expost e incluso dispuesta a encaminar la carrera política de la pareja de Betty. Hay un vínculo detonado por la muerte de la Niña Hermosa, pero no de naturaleza empática, el autor más bien insinúa que se trata de un vacío existencial de parte de la hija de Alfonso (el padre de Sarai).

La novela da cuenta de lo fácil que resulta para la clase alta amasar fortunas cuando se incorporan a un negocio. Alfonso aprovechó la escasez de productos clave durante la pandemia, donde podría decirse que especuló con mascarillas y alcohol gel.

El gen comerciante será particularmente redituable en las familias acomodadas. Los negocios salen a pedir de boca al contar ellos con información privilegiada, en cambio para Betty un emprendimiento implica dedicación exclusiva y mucho trabajo (sudar de verdad).

Ingrid murió por no usar casco, las ofrendas son peluches y otros cachivaches que se acumulan en ese mall de artículos desechables que gana espacios al paisaje. Niña Hermosa perdió la vida en la carretera, metáfora del viaje que todos emprendemos. La animita semeja una isla artificial que se ve desde el espacio.

En la dedicación de Sarai hay preocupación por lo «social» (en sentido eufemístico), pero a partir de la condescendencia. Betty es una mujer sacrificada y para la hija de Alfonso sacrificio significa pedalear sobre una bicicleta estática, modalidad alternativa de una rueda de hámster.

Sarai invita a Betty a la casa de su padre, donde él transpira al interior del sauna (algo parecido a practicar spinning), mientras Betty realiza actividades reales para poder generar sudor o calor corporal.

 

Una ficción llena de voces narrativas

Llevando el análisis al extremo se podría aventurar que la novela de Nicolás Poblete es de corte marxista, con lucha de clases y plusvalía del trabajo, pero sin duda se trata de una postura más posmoderna, donde se confunden los conceptos de capitalista y obrero.

El texto, de manera inteligente, sitúa a las dos clases sociales como «emprendedores», pero acentuando la diferencia de energía que aporta cada clase al desarrollar un negocio. Responde al discurso progresista que impera en la actualidad, los ricos serían especuladores y los obreros estrujarían la mano de obra, aunque la mayor plusvalía en los negocios estará siempre del lado de la clase acomodada.

Poblete Pardo deja en evidencia que el problema sería la educación de origen, cuando menciona que Betty tomó lecciones de dicción para aprender a hablar correctamente, o cuando se refiere a la pareja de Betty que no terminó cuarto medio.

Una visión sin dobles interpretaciones sitúa al ser humano como cliente. Por un lado, Sarai contrata a la empresa de cáterin de Betty, y por otro, Betty contrata a un profesor de fonética. Lo que más destaca el autor es la necesidad de comprar artículos desechables (peluches) como pago por los servicios milagreros de la Niña Hermosa.

Esta visión contemporánea da cuenta de los excesos de las sociedades actuales, digamos la contaminación material y visual; sobre todo, ese afán por lo desechable, por aportar al mundo artículos de bajo valor y difíciles de reciclar.

Nicolás Poblete plantea que los pobres no tienen tiempo libre y que deben trabajar hasta el cansancio, mientras los ricos emplean menos energía para obtener ganancias. Si vemos el mall de peluches como un negocio lucrativo (no importa que sean artículos desechables, o bien un intangible para catapultar la carrera política de la pareja de Betty), en ese caso, el origen del emprendimiento será la muerte de Ingrid, que tuvo que pagar con su vida para generar el emprendimiento de los milagros.

Esa isla de basura se ubica lejos del ambiente de los ricos, en la carretera (a la usanza de los vertederos). Sarai busca el anonimato cuando concurre a ese mall de cachivaches, un lugar para pobres, que a su vez esconde a otros más pobres que hurtan entre los desperdicios.

Una novela llena de voces narrativas, de estructura pétrea, pero que sin embargo es muy humana al exponer a sus personajes. Hay una especie de masculinización del personaje de Sarai, con su pareja ultra sensible (casi un adorno) y ese situarse dentro del automóvil, como una prolongación de ella misma, capaz de contarle al lector, con gran conocimiento, cada una de las prestaciones de su vehículo.

Nada de lo narrado es trágico (salvo quizás la muerte de Ingrid). Sarai es una mujer práctica y su humor da un tono moderno a la novela, llena de detalles anecdóticos, difíciles de adivinar y que otorgan verosimilitud al texto.

Hay una idea de banalización de la sociedad que produce enormes cantidades de bienes innecesarios (una isla de cachivaches), expresado en un tono light que lo hace más digerible para las clases menos acomodadas.

 

 

 

 

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Aníbal Ricci Anduaga (Santiago, 1968) es un ingeniero comercial titulado en la Pontificia Universidad Católica de Chile, con estudios formales de estética del cine cursados en la misma casa de estudios (bajo la tutela del profesor Luis Cecereu Lagos), y también es magíster en gestión cultural de la Universidad ARCIS.

Como escritor ha publicado con gran éxito de crítica y de lectores las novelas Fear (Mosquito Editores, 2007), Tan lejos. Tan cerca (Simplemente Editores, 2011), El rincón más lejano (Simplemente Editores, 2013), El pasado nunca termina de ocurrir (Mosquito Editores, 2016) y las nouvelles Siempre me roban el reloj (Mosquito Editores, 2014) y El martirio de los días y las noches (Editorial Escritores.cl, 2015).

Además, ha lanzado los volúmenes de cuentos Sin besos en la boca (Mosquito Editores, 2008), los relatos y ensayos de Meditaciones de los jueves (Renkü Editores, 2013) y los textos cinematográficos de Reflexiones de la imagen (Editorial Escritores.cl, 2014).

Sus últimos libros puestos en circulación son las novelas Voces en mi cabeza (Editorial Vicio Impune, 2020), Miedo (Zuramérica Ediciones, 2021), y la recopilación de críticas audiovisuales Hablemos de cine (Ediciones Liz, 2023).

 

«Succión», de Nicolás Poblete Pardo (Editorial Cuarto Propio, 2023)

 

 

 

Aníbal Ricci Anduaga

 

 

Imagen destacada: Nicolás Poblete Pardo.