Hoy por hoy, la repercusión política e ideológica del texto escrito por el autor ruso Alexandr Solzhenitsyn —Premio Nobel de Literatura en 1970— casi ha pasado, pero lejos de haberse convertido nada más que en historia del siglo XX, resurge con un nuevo aspecto que merece la pena recuperar, como es el de una antropología de la supervivencia.
Por Luis Miguel Iruela
Publicado el 5.4.2026
El día 12 de noviembre de 2009 publicó Mario Vargas Llosa (en el digital Crítica de Libros) una extensa recensión de la novela Un día en la vida de Iván Denísovich, de Alexandr Soljenitsin (1918 – 2008), aparecida en la revista Novy Mir en 1962.
Relataba este autor con un envoltorio de ficción su experiencia, como condenado, de una jornada de vida en un campo de trabajos forzados de la Unión Soviética de Stalin.
Gracias a la muerte del dictador y a la moderada apertura política de Jrushchov por medio de su discurso en el XXII Congreso del Partido Comunista de la URSS, pudo A. Tvardovski dar a las prensas esta nouvelle, antecedente de la que luego sería una obra de mayor calado testimonial, Archipiélago Gulag, del propio Soljenitsin en 1975.
La primera de las dos cuenta el recorrido del sol de una fecha cualquiera en un campo de concentración siberiano donde unos presos están constreñidos por la fuerza de la administración a vivir obligados sin libertad. El libro causó una gran sorpresa en Occidente, sobre todo en los partidos comunistas. Pero también en los países de la propia órbita soviética; en Cuba, sin ir más lejos, circuló de una manera profusa a través de ediciones clandestinas.
Hoy por hoy, la repercusión política e ideológica del texto (cuyo autor obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1970) casi ha pasado, pero lejos de haberse convertido nada más que en historia del siglo XX, resurge con un nuevo aspecto que merece la pena recuperar, como es el de una antropología de la supervivencia: el ser humano reducido por sus congéneres a una existencia casi animal que no deja de esperar la libertad bajo el sol de los lobos.
El drama del ligero albedrío humillado.
El hombre puede ser derrotado
Se ha hablado de una ética de la resistencia y de un refugio digno en la monotonía de la rutina. También de apreciar los momentos concretos de la vida por más que aparezcan esquilmados y empobrecidos por la opresión. De una moral del trabajo como una vía para hacer algo personal dentro de las exigencias del campo de concentración.
Así, es verdaderamente bello el repaso de la jornada que hace Iván Denísovich Shújov antes de dormir: ha conseguido una ración más del guiso que los alimenta malamente; ha disfrutado de unos instantes extra del calor solar en sus huesos; ha guardado para mejor ocasión algún que otro cuscurro de pan en su colchón de paja; ha vivido el día sin recibir castigos.
Y asimismo no ha sentido la dentellada de la desesperación. Todo ello —sin humillarse ni derrumbarse ante los guardianes— entra en el sueño y la paz del silencio nocturno. Separado de su familia, piensa que algún día acabará su condena y volverá a verlos. Mientras tanto, nieva en Siberia celando la luna.
Es una moraleja que enlaza con el relato de Ernest Hemingway, El viejo y el mar, en cuyas páginas un anciano marinero cubano pierde tras feroz lucha con las circunstancias la mayor pieza capturada en su vida. A la mañana siguiente sale de nuevo a pescar.
Con todo, el novelista nos dice: el hombre puede ser derrotado, pero no darse por vencido. Y Soljenitsin resalta que por mucho que se aplaste la dignidad de un ser humano, en general nunca se le privará de la espera porque en la esperanza vivimos.
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Luis Miguel Iruela Cuadrado es un poeta y escritor, doctor en medicina y cirugía por la Universidad Complutense de Madrid. Especialista en psiquiatría, jefe emérito del servicio de psiquiatría del Hospital Universitario Puerta de Hierro (Madrid), y profesor asociado (jubilado) de psiquiatría de la Universidad Autónoma de Madrid.
Dentro de sus obras literarias se encuentran: A flor de agua, Tiempo diamante, Disclinaciones, No-verdad y Diccionario poético de psiquiatría.
En la actualidad ejerce como asesor editorial y de contenidos del Diario Cine y Literatura.

«Un día en la vida de Iván Denísovich» (2019)

Luis Miguel Iruela
Imagen destacada: Alexandr Solzhenitsyn.
