«Looper»: Distopía, viajes temporales y disociación del yo

Uno de los puntos altos de este largometraje de ciencia ficción -que data de 2012, y debido al realizador estadounidense Rian Johnson- es cruzar dos mundos distópicos (el del año 2044 y el de 2074) unidos por la traslación física en el tiempo de los personajes, cuyas dimensiones y realidades se encarnan en el protagonista Joe Simmons, tanto en su versión joven interpretada por Joseph Gordon-Levitt, como en su contraparte vieja o mayor, a cargo de la inolvidable actuación de Bruce Willis.

Por Daniel Rojas Pachas

Publicado el 21.4.2019

Looper del director Rian Johnson es un filme distópico del 2012. La premisa central son los viajes en el tiempo y un sistema de asesinato ideado por las mafias del futuro. Grupos criminales del año 2074 usan la máquina del tiempo, para deshacerse de cuerpos y eliminar personas, lo cual es virtualmente imposible en dicha época por el extremo control policial y ciudadano.

En una entrevista dada meses después del estreno del filme, el guionista y director aclara en diez puntos, preguntas que los espectadores sienten quedaron irresolutas o abiertas para posibles teorías. Hecho que usualmente las películas y en general las historias de viajes temporales arrastran, debido a las paradojas que genera un acto que altera la continuidad y lo acaecido, produciendo nuevas cadenas de eventos y líneas temporales.

Lo interesante de esa entrevista es la descripción que hace Johnson del año 2074, al señalar este como un periodo en el cual el control sobre los cuerpos es tan extremo que las personas tienen injertados nano chips con gps y sensores conectados a su ritmo cardíaco y funciones cerebrales, para saber cuándo alguien ha muerto y cuáles han sido las causas del deceso. Esto ha hecho virtualmente imposible los asesinatos en ese tiempo y ha facilitado la persecución de estos delitos, de modo que los gangsters del futuro han aprovechado el viaje temporal, el cual desde su creación se prohibió.

Con una máquina del tiempo ilegal, los criminales envían de forma subrepticia a sujetos que quieren eliminar treinta años en el pasado. Momento de la historia en la cual se ha creado ad hoc una fuerza especial de asesinos llamados Loopers. Estos esperan en el momento y lugar adecuado, un descampado en las zonas rurales de la ciudad. Allí reciben a la víctima vendada y maniatada junto con un cargamento de plata en su espalda, para que sea ejecutada en el acto de un disparo. El tiro es propinado con unas escopetas steampunk, llamadas Blunderbuss. En estricto rigor se trata de un arcabuz con toques futuristas, de alto poder y corto alcance, especial para no fallar el tiro. El occiso luego es incinerado y el Looper o hitman recibe su pago de manos de la agencia.

 

Jeff Daniels en «Looper» (2012), del realizador estadounidense Rian Johnson

 

Esta agencia situada en Kansas es dirigida por un hombre del futuro llamado Abe, interpretado por Jeff Daniels (el mismo de Dumb and Dumber y Arachnophobia) que fue enviado por las mafias para que organizara toda la operación. Su trabajo de reclutamiento, llevado a cabo por años, desemboca en el periodo que a los espectadores se nos muestra como el presente, el año 2044. Abe recluta a huérfanos y jóvenes de las calles, tal como indica en una escena posterior el protagonista, Joe (interpretado en su versión joven del 2044 por Joseph Gordon Levitt), Abe al encontrarlo le dio un arma, un propósito, algo que era suyo y que podía ayudar a un joven delincuente y vagabundo a moldear su destino.

Abe no sólo forma este grupo de hitmans que se hacen cargo de los despojos y negocios irresueltos del futuro, con su conocimiento y un temperamento un tanto atípico y anticlimático para un gangster, se erige durante el 2044 como el rey del crimen organizado. Abe, sin embargo, luce hastiado por ser un hombre fuera de su línea temporal, quizá tiene el cerebro un poco frito y carga el peso de estar consciente de muchas cosas que sucederán con el mundo, pues en un punto de la cinta se nos insinúa como Abe, al saber que Joe está aprendiendo francés, para luego retirarse, trata de advertirle que no tome esa ruta sino que le aconseja se mude a China, como si supiese de cierta catástrofe que va a ocurrir.

En definitiva, Abe llena su tiempo dedicándose no sólo a cumplir los designios de sus jefes en el futuro, sino que unifica a todos los clanes bajo su mando y forja un ejército de verdaderos asesinos y criminales, no los Loopers, que en realidad son jóvenes sin mucho talento y habilidad que parecen más bien corredores de bolsa de Wall Street, pretenciosos, adictos a un tipo de droga que se inocula a través de la retina, derrochando todas sus ganancias a corto plazo en bailarinas y prostitutas, autos costosos y motos voladoras como si no hubiese mañana.

Los excesos de estos jóvenes frívolos contrasta con la realidad que la cinta nos permite entrever, una comunidad azotada por la pobreza, casi un reflejo de la depresión económica del periodo de entreguerras con la caída de la bolsa, vemos autos de hoy (comienzos del siglo XXI) adaptados con paneles solares, verdaderas chatarras que parecen reliquias del viejo mundo, algo así como lo que ocurre en Cuba con los autos que pervivieron y se mantienen hasta la fecha como un museo andante y recordatorio del bloqueo.

 

Paul Dano y Joseph Gordon-Levitt en «Looper»

 

El 2044 de Looper exhibe una infinidad de campamentos de familias, gente viviendo en trailers y buses y atestiguamos como un sujeto es acribillado por tratar de sustraer un paquete a otros, que al igual que él, parecen refugiados.

En escenas posteriores vemos tomas de noche de la ciudad con pequeños y aerodinámicos helicópteros que recorren la gran urbe que parece estar sumida en un estado de sitio, los cielos se ven contaminados y en oposición a todo este estilo neo noir, en las afueras, en los arrabales parece surgir toda una comunidad que ha optado por cosechar y vivir en granjas, pero que al parecer, por lo que la cinta describe en su tercer acto, se encuentra infestada de errantes que buscan alimento o refugio, ya que los dueños de los huertos deben espantar a estos, a punta de escopeta.

Otro de los elementos que prefiguran la atmósfera contra utópica es el surgimiento de personas con habilidades telequinéticas, una mutación que les permite mover objetos de pequeña envergadura y que tal como Joe describe en un pensamiento, al surgir esto en la sociedad todos creyeron que tendrían super poderes, evolucionando a un nuevo estadio de la humanidad. Las habilidades en sujetos a la larga no demostraron ser más que algo trivial, una capacidad explotada por los medios y la publicidad, tal como la cinta lo muestra al exhibir un gran cartel sobre un edificio promocionando una escuela de telequinéticos. Joe incluso al ver a su mejor amigo hacer el truco de mover una moneda en el aire, para impresionar a chicas, deja claro que esto no pasa de ser una curiosidad o anécdota, al menos a ojos de la opinión pública, pues no hay nadie conocido que detente un poder real o significativo.

Volviendo a los loopers, a través de estos podemos apreciar la desigualdad económica, la deshumanización y falta de empatía de las nuevas generaciones, no parece haber en estos sujetos otra lealtad que la que marca el dinero. El joven Joe en un punto al ver amenazados los fondos que ha juntado para su retiro, traiciona a su único amigo sin pensarlo dos veces y lo entrega a la mafia para que sea descuartizado. Estos asesinos, de cualquier modo, no tienen un trabajo muy complejo que requiera un gran talento y esfuerzo, sólo deben estar dispuestos a cumplir la tarea sucia con una cláusula inevitable, pues llegado el momento, para no dejar trazas en el futuro, la mafia enviará a la versión treinta años mayor del looper con un cargamento de oro para ejecutar el retiro. A cambio de la auto ejecución y cierre del loop o ciclo, se le paga una fortuna sellando su destino. De modo que es un trabajo que no ofrece mayores perspectivas de futuro, lo cual se condice con el tipo de sujetos que abrazan este oficio.

 

Emily Blunt en «Looper»

 

En el desarrollo de la trama vemos a varios loopers cerrar sus ciclos y estos reaccionan en efecto sorprendidos al ver el oro adosado al cuerpo como señal de que se han auto eliminado y luego lo confirman al retirar la capucha del cuerpo y encontrarse con su yo envejecido, pero las repercusiones psicológicas son mitigadas con la misma superficialidad con que enfrentan su día a día, un brindis con el resto de sus compañeros y un desmedido gasto en drogas y mecanismos de evasión.

Dado este contexto que marca el tono del presente y futuro que estructuran la historia, creo que uno de los puntos altos de la cinta es cruzar dos mundos distópicos unidos por el viaje en el tiempo, el 2044 y el 2074 y estos dos mundos se encarnan en el protagonista Joe Simmons, tanto en su versión joven interpretada por Gordon-Levitt como el viejo Joe, a cargo de la actuación de Bruce Willis (Die Hard, Twelve Monkeys y Pulp Fiction).

Ambos mundos entran en colisión cuando el viejo Joe, viaja al 2044 para encontrarse con su versión más joven. El viejo Joe no llega a este tiempo indefenso como es de esperarse, este se sobrepone a sus captores del futuro y viaja sin capucha o ataduras como usualmente son enviadas las víctimas ante los loopers. El viejo Joe lleva consigo un propósito, primero busca neutralizar a su yo joven y ponerlo a salvo para tener el camino libre y encontrar a la versión infantil de quien en el futuro será The Rainmaker, un despiadado criminal que en el 2074 tomó el control de todas las mafias.

The Rainmaker o el nubarrón en la versión en español es un misterioso sujeto que apareció de la nada con el único propósito de erradicar a los loopers como venganza, pues uno de estos mató a su madre dejándolo huérfano en 2044 y además le voló la mandíbula de un disparo. El viejo Joe consciente de su destino como ex looper y que el llamado Rainmaker está cerrando todos los contratos de estos de forma acelerada, mueve sus hilos en el bajo mundo y consigue un número que indica la fecha de nacimiento y el código del hospital en que nació el Rainmaker, con esos datos se prepara para ser enviado al pasado y eliminar a su objetivo. La motivación principal del viejo Joe para realizar todo esto es salvar a la que en el futuro es su esposa, una mujer asiática llamada Summer Qing (Qing Xu) a la cual conoce en China durante su adultez como criminal en ese país.

 

Bruce Willis en «Looper»

 

La cinta nos da a entender que Joe en el 2044 cerró su loop o ciclo y hace caso a Abe, se muda a China con sus ahorros y lleva años de vida disipada, enganchado en las drogas y fiestas, este estilo de vida consume todos sus ahorros rápidamente y pasado un tiempo debe volver a su pasado criminal, pero ya no como un glorificado chico de entregas, sino que vemos cómo gradualmente se vuelve un saboteador y un asesino, un verdadero hitman que se abre pasó en Asia hasta el momento en que conoce a Summer la que asume un rol no sólo de amante, sino que también despliega una actitud maternal con Joe, el cual abraza estos cuidados de buena manera, pues sabemos que Joe fue abandonado por su madre de niño y vagó hasta ser adoptado por Abe y la agencia de loopers.

La mujer asiática, lo cuida y ayuda en su rehabilitación de las drogas, pero tal como debía ocurrir, el viejo Joe enfrenta la cláusula tácita por haber sido un asesino para las mafias del futuro y llegado el plazo es buscado por aquellos para quienes trabajaba.

Al ser capturado y enviado al pasado para que muera a manos de su versión del 2044 (ahí está la paradoja de la historia y el hecho que altera toda la línea temporal hasta ese punto), el viejo Joe se resiste y los criminales matan por accidente a su mujer, lo cual sabemos está penado en el futuro, por eso ocultan los rastros quemando la casa del viejo Joe y su pareja. Lo disponen para su viaje en el tiempo y concretar así su ajusticiamiento, pero los gangsters no cuentan con que Joe está preparado, se resiste, los elimina y viaja por voluntad al 2044 eludiendo a su yo joven, lo neutraliza y le advierte: «Toma un tren y sal de la ciudad, Corre». Así comienza una búsqueda frenética en pos de la versión infantil del Rainmaker pues el viejo Joe tiene la convicción de que al matarlo y luego él desaparecer de esta línea temporal, su yo joven crecerá para ser él y se acabará el acelerado proceso de muerte de los loopers, su esposa no morirá y el podrá vivir con ella libremente o al menos la habrá salvado.

Lo crucial para el espectador es ver al mismo sujeto en dos momentos distintos de su vida confrontados, pues el joven Joe no reconoce a su viejo yo como su posible futuro, no le importan sus motivaciones, su esposa, y eventual vida, pues el aún no ha pasado por eso, de hecho no se identifica más que físicamente con su versión vieja y sólo quiere cerrar su loop para continuar con su posible destino el cual está en blanco y él sabe que puede moldear a su antojo.

 

El niño actor Pierce Gagnon en «Looper»

 

En una escena crucial ambas versiones tienen una discusión en un café que está cerca de la zona en que el joven Joe realiza sus trabajos como looper, en esa instancia el joven Joe le plantea que para salvar a la esposa del viejo Joe, lo mejor es que esté le muestre la foto de Summer, que lleva en un reloj de bolsillo que ambos portan y que llegado el momento en el futuro, él la ignorará, dará media vuelta y así la salvará, así que lo mejor es que se entregue y se deje asesinar para cerrar el loop y dejarlo así vivir en paz los próximos treinta años que tiene antes de que le toque ser enviando al pasado para morir.

Lo que preocupa al joven Joe es su estilo de vida, si hay algo que la agencia no perdona son los errores, y sus ahorros han sido confiscados, su departamento allanado y tiene a todos los loopers y la mafia completa de Abe buscándolos a ambos.

El joven Joe sabe que si elimina a su yo viejo podrá hacer un trato con su jefe y podrá continuar con sus días y retiro, sin embargo, no llegan a un acuerdo pues el viejo Joe le da a entender que toda su vida siempre ha sido una seguidilla de decisiones egoístas y que su presente no es más que un engaño, una insatisfecha rutina banal y que nada tiene sentido hasta que esa mujer llega a sus vidas, son dos posiciones en pugna y el viejo Joe está cargado de violencia y no escatimará recursos para lograr su cometido, incluso si eso significa tener que matar a tres niños, pues el número de registro que trajo consigo del futuro arroja a tres posibles blancos que llegarán a ser el Rainmaker.

En ese punto la cinta desembarca en su verdadero trasfondo, el viaje temporal parece ser una excusa para tejer la trama elaborada por Rian Johnson y confrontar mundos posibles, exponiendo en el contexto distópico una disociación del yo, un ciclo de violencia o un loop que para Joe comienza con el abandono de su madre y su vinculación a la agencia de asesinos dirigida por Abe, su adicción a las drogas, el callejón sin salida personal que vive en el 2044 en el cual persigue a una bailarina que se prostituye y a la cual quiere proteger, prometiéndole dejarle la mitad de su dinero antes de partir a Francia cuando le toque retirarse.

Esta sólo lo ve como un cliente y se puede palpar el desamor, todo este ciclo de violencia continua en China cuando vemos al Joe adulto, aquel que tras cerrar su loop, se convierte en un verdadero criminal hasta el punto en que conoce a Summer con la cual se casa y reencuentra ese rol materno que parece ansiar. Condición que llega a su abrupto y brutal fin, el ciclo de violencia en todo caso toma un nuevo derrotero para ambos Joe’ s, cuando el viaje en el tiempo y la persecución del Rainmaker en 2044 los pone en contacto con la familia compuesta por Sara y Cid.

El joven Joe en un enfrentamiento consigue arrebatar a su vieja versión fragmentos de un mapa en el cual tiene marcados a sus tres blancos. A fin de seguirle el rastro al Joe del futuro se dirige a las coordenadas señaladas y da con una granja. En esta vive una joven mujer y su hijo, el joven Joe logra con grandes esfuerzos convencer a Sara del peligro que corren, pues le indica que un hombre desesperado que viene del futuro vendrá a matar a su hijo, pues cree este será el responsable de la muerte de su mujer. Sara acepta su ayuda a regañadientes, pero esto no impide que asista a Joe quien durante el corto periodo que pasa con ellos comienza a sufrir los estragos del síndrome de abstinencia.

En cuanto a la relación de Sara y Cid, es evidente que tienen problemas, pues ella lo abandonó al nacer dejándolo al cuidado de su hermana, para seguir con una vida de desenfreno y hedonismo. Al morir su hermana, Sara retorna para hacerse cargo de su hijo, pero este no la reconoce como madre, lo más complejo en esto es que Cid a diferencia de todos los telequinéticos que la cinta nos mostró hasta ese punto, sí cuenta con verdaderos poderes capaces de despedazar a un hombre cuando desata su ira, puede hacer estallar una habitación, levantar un auto o mover los cimientos de una casa. Claramente Cid es un niño atribulado, superado y confundido por la magnitud de su poder.

El guion nos insinúa que indirectamente Cid debe haber sido responsable de la muerte de su tía, pues su habilidad es algo que no maneja a voluntad y su rabia y frustración lo poseen. Cid en potencia nos recuerda a Tetsuo de Akira y tal como lo describen las leyendas del futuro él crecerá para convertirse en The Rainmaker. Su poder explica cómo pudo hacerse con el control del crimen organizado solo y en tan corto tiempo.

El joven Joe capta la magnitud de la fuerza mental de Cid cuando este, ante lo que considera una amenaza para su madre, desata su poder y mata a uno de los hombres de Abe que llega a la granja buscando a Joe. Ante los ojos del protagonista el niño se revela como un monstruo, por eso el joven Joe considera que lo mejor es matarlo, pero Sara lo detiene y lo convence del potencial que ese poder también tiene para hacer el bien. Con amor y una guía adecuada, Cid no tiene por qué estar determinado, su futuro no está escrito y serán las decisiones que tome ella como madre y lo que consiga enseñarle, para que sea libre y responsable, la base que podrá salvarlo.

 

Bruce Willis y Joseph Gordon-Levitt en «Looper»

 

En esta parte de la cinta se erige una vinculación emocional entre el pasado de Joe como huérfano arrastrado a la violencia y autodestrucción, su ciclo de fracasos se conecta y establece un nudo con la historia del pequeño Cid, pues Joe comprende fuera de su egoísmo y usual tendencia a pensar sólo en su placer y necesidades, que el loop de brutalidad que tanto él como su vieja versión arrastran debe terminar antes de alcanzar a un tercero y convertirlo en lo que los hizo a ellos asesinos, justificando sus comportamientos despreciables como traicionar a un amigo, instrumentalizar a los demás y su amor o matar a niños auto convenciéndose de que hay un fin que da sentido a esos asesinatos, intercambiar la vida de un inocente por la de otro al que decimos amar.

Joe comprende que si es cierto lo que su versión vieja dice y se cumplen las condiciones que harían de Cid un huérfano y un sujeto desfigurado, The Rainmaker nacerá y en una escena que recuerda a un duelo de western enfrentamos el clímax de la cinta. El reloj de bolsillo de Joe retumba como un latido, nos hace manifiesto el poder del tiempo al que somos arrojados.

En medio de un campo de trigo Cid, herido por una bala que le rozó el rostro corre buscando ponerse a salvo, y el viejo Joe apunta con un revolver de alto calibre al pequeño y entre medio de la línea de fuego Sara busca salvaguardar a su hijo, el joven Joe herido y cojeando llega a la escena, está demasiado lejos para detener a su versión futura y su mente construye una proyección, ve que esa madre daría todo por el niño.

Su versión vieja por otra parte haría todo por preservar su realidad y salvar a su esposa. Ante el niño se abre un camino oscuro, un abismo que lo llevará a crecer solo y enfurecido para reiterar la historia de violencia, sólo un acto noble y desinteresado, una inmolación puede poner un alto al ciclo. El reloj se detiene y el joven Joe cambia el futuro al suicidarse haciendo desaparecer a su versión vieja. Ambos mundos distópicos se desconectan, se quiebra el puente y se abre una posibilidad para Cid.

 

Daniel Rojas Pachas (Lima, 1983). Escritor y editor. Dirige el sello editorial Cinosargo. Ha publicado los poemarios Gramma, Carne, Soma, Cristo barroco y Allá fuera está ese lugar que le dio forma a mi habla, y las novelas RandomVideo killed the radio star y Rancor. Sus textos están incluidos en varias antologías –textuales y virtuales– de poesía, ensayo y narrativa chilena y latinoamericana. Más información en su weblog

 

Paul Dano en «Looper»

 

 

 

 

Daniel Rojas Pachas

 

 

Tráiler:

 

 

Imagen destacada: El actor Joseph Gordon-Levitt en el filme Looper (2012), del realizador estadounidense Rian Johnson.