“Los enamoramientos” de Javier Marías: La ficción literaria como un género crítico y reflexivo 

Uno de los aspectos más interesantes de esta novela radica en los pensamientos que los protagonistas hacen sobre la subjetividad humana: algunas veces la forma de hacerlo es a través de meras reflexiones, otras se nos presentan en forma de conjeturas o meras especulaciones, aunque jamás sean casuales, y algunas otras veces el autor lo hace dando cabida a referencias de otros escritores como Miguel de Cervantes y Sebastián de Covarrubias, en este caso particular y concreto.

Por Sergio Inestrosa

Publicado el 6.12.2018

 

A Dina Gilby quien me mostró el camino a Marías. 

Los enamoramientos fue la primera novela que leí de Javier Marías. De joven cuando estudiaba filosofía había leído algún libro escrito por su padre pero jamás se me había antojado leer a este escritor español nacido en Madrid (1951).  Fue una compañera de trabajo con quien viajé, ya hace dos años, a la capital española quien me recomendó esta novela y a partir de allí he leído toda su obra y ahora que vuelvo, una vez más, a Madrid, me he sentado a releer Los enamoramientos (2011).

Todavía no sé si mi compañera leyó la novela en inglés o en español, pero para mí fue una agradable sorpresa, pues me gustan sus temas y la forma de abordarlos, la intriga y la sutileza en las relaciones que logra establecer entre sus personajes; y en esta obra en particular, donde la voz cantante la lleva una mujer, además de ese nivel velado de traición y chantaje que se respira a través de la lectura de sus páginas.

Javier Marías no necesita presentación, él es hoy por hoy el escritor español con mayor proyección internacional y seguramente figura en las listas al premio Nobel de Literatura; además suele escribir una columna, un poco cínica, en el periódico español El País. Según el marketing que hacen las casa editoriales de sus libros, las novelas de su autoría han sido traducidas a unas cuarenta lenguas, se han publicado sus libros en unos cincuenta países y se han vendido alrededor de unos seis millones de ejemplares.

Para los expertos la estrategia narrativa de la novela Los enamoramientos (2011) descansa en la figura femenina del personaje que narra la ficción y que desde un principio va develando, desenmarañando, los conflictos internos de los personajes. La narradora, cuyo nombre es María, trabaja en una casa editorial y todas las mañanas desayuna en una cafetería donde también lo hace el matrimonio cuya presencia le sirve de antídoto para sobrellevar la carga diaria del trabajo y de la vida. Una de las tantas virtudes de María es la de ser muy observadora como se puede apreciar por la descripción que hace, al principio de la trama, del matrimonio al que a diario observa con discreción; también es verdad que ella tiene su corazón y se enamora de uno de los protagonistas (Díez-Varela) que dicho sea de paso tarda bastante en entrar en acción y de quien ella se convierte en amante y es en el contexto de esta relación donde sale a relucir la verdad radical de su argumento.

Para mí, una de las cosas más interesantes de esta novela radica en las reflexiones que los protagonistas hacen sobre la subjetividad humana; algunas veces la forma de hacerlo es a través de meras reflexiones, otras se nos presentan en forma de conjeturas o meras especulaciones aunque jamás sean casuales, y algunas otras veces el autor lo hace dando cabida a referencias de otros escritores, Cervantes, Sebastián de Covarrubias, en este caso particular.

Javier Marías también se sirve de la novela para hacer una crítica irónica y mordaz al mundillo de los escritores y editores, lo cual no le debe de granjear muchas amistades entre sus colegas y jefes de las casas impresoras.

Javier Marías no es de los escritores que se contentan con dejar que sean los hechos los que hablen, él interviene con sus reflexiones y elucubraciones, al cabo es hijo de un filósofo. Y Los enamoramientos es pues, como afirman los críticos, una novela-ensayo y eso es precisamente lo que para mí la vuelve una obra interesante y entretenida de principio a fin. Un título cuya lectura nos dará placer aunque no nos dé sosiego; y por si fuera poco, esta pieza se lee con facilidad, pues está muy bien escrita, como todo lo que ha urdido y redactado hasta ahora Marías.

El argumento de la novela puede ser resumido como sigue: una mujer desayuna todos los días en una cafetería de Madrid donde también lo hace un matrimonio (la pareja perfecta), poco tiempo después María (esa mujer observadora) se entera de la muerte violenta del esposo, Miguel Desvern o Deverne, a manos de un desconocido y a partir de allí se va a desarrollar la trama que culmina con el conocimiento de las causas de aquel asesinato, aparentemente casual. Así, lo que comienza como uno de los tantos crímenes, algunos gratuitos, tontos e inútiles, que ocurren en Madrid va a transformarse en un asesinato planeado por un amigo interesado en sustituir al difunto en la vida de Luisa, su mujer.

Si se pone atención, una referencia que Luisa le lee a María, en su primer encuentro, tomado del diccionario de Covarrubias sobre lo que es la envidia nos revela lo que pasa en la novela. Claro, cuando María escucha esa definición todavía no conoce una información importante que le permitirá relacionar el porqué de esa muerte enigmática, al principio, con la razón de fondo de la misma, casi al final de la historia.

Por lo dicho hasta acá, el lector bien podría pensar que la novela tiene un final por lo demás previsible y que es un melodrama típico, propio de las telenovelas, donde asistimos a un triángulo amoroso o, casi peor aún, que es otra de esas tantas ficciones policíacas que se han puesto tan de moda en la actualidad. Pues déjeme adelantarle estimado lector/lectora que nada de eso ocurre en Los enamoramientos, y que la narración ha sido resuelta con gran tino y sutileza por parte de su autor.

Permítame terminar diciendo que toda esta novela fue escrita como una larga metáfora que nos confirma lo que ya sabemos, que las más de las veces los villanos se salen con la suya y sus fechorías quedan las más de las veces impunes.

 

Sergio Inestrosa (San Salvador, 1957) es profesor de español y de asuntos latinoamericanos en el Endicott College, Beverly, de Massachusetts, Estados Unidos, además de redactor permanente del Diario Cine y Literatura.

 

 

“Los enamoramientos” (2011), de Javier Marías

 

 

Imagen destacada: El escritor español Javier Marías, por Gonzalo Merat.