«Despertando a Ned»: Mejor si es compartido

Este amable largometraje de 1998 -con guión y dirección de Kirk Jones- hereda el espíritu de las míticas comedias «Earling». Trata de la vida de las gentes de una pequeña y remota población irlandesa, existencia que se ve alterada cuando se sabe que alguien ha ganado un gran premio de lotería. El filme ensalza el valor de la amistad y del saber compartir, todo con el sabor a taberna festiva que ya destila el tema «Fisherman’s Blues», de The Waterboys y que se escucha a su inicio. Del reparto, formado por excelentes actores británicos, destacan el trío protagonista: David Kelly (genial como Michael), Iann Bannen (su amigo Jackie) y Fionulla Flanagan (Annie, la esposa de Jackie).

Por Jordi Mat Amorós i Navarro

Publicado el 3.4.2019

 

«No se puede ser plenamente feliz aisladamente, la felicidad es comunitaria».
Raimon Panikkar

 

El encanto de la vida simple

Las personas que residen en  Tulaigh Mhor, la bella población costera donde transcurre la acción, son gente de vida sencilla y tranquila que viven el día a día sin agobios ni grandes preocupaciones. Sabemos que los entornos rurales son más saludables que los urbanos fundamentalmente porque suelen tener menor contaminación ambiental; además el contacto con la naturaleza junto con el ritmo de vida sosegado propios de los pueblos ayuda a que la personas puedan vivan mejor. Pero la gente joven tiende a preferir lugares más poblados por diversas razones (especialmente las laborales-profesionales-económicas), de ahí que lamentablemente de forma progresiva las áreas rurales se hayan ido despoblando y su media de edad aumente.

La película nos muestra una pequeña comunidad con pocos jóvenes y solo un niño, uno de ellos es Finn quien tiene una granja de cerdos y corteja a Maggie que es madre soltera del chico (nunca ha dicho quién es el padre), a ella le gusta pero lo rechaza por su desagradable olor porcino (por mucho que el hombre intente disimularlo con jabones y perfumes). Se les añade el joven cura que substituye al anterior por jubilación, los demás habitantes son gente de mayor edad muchos de ellos ancianos. Todos se conocen, se nombran, se saludan y de alguna manera son casi como una familia. Todos excepto Lizzy la vieja “cascarrabias” que con su silla de ruedas motorizada “vive” amargada intentando amargar a los otros.

Nuestros protagonistas Michael y Jackie son amigos de toda la vida que pasan mucho tiempo juntos, a ambos les gusta bromear. Al inicio del filme vemos como Jackie engaña a Annie su mujer haciéndole creer que le ha tocado la lotería sólo para que se le acerque con el pastel que quiere, aunque a ella la broma no le hace gracia. Precisamente va a ser la lotería la que cambiará sus vidas, Jackie lee en la prensa que el gran premio nacional ha recaído en el pueblo y junto con Annie y Michael se proponen averiguar quién es el afortunado para mirar de sacar algún provecho.

 

Los actores James Nesbitt y Susan Lynch en una escena de «Despertando a Ned»

 

El dinero como prueba

Para mucha gente tener dinero en abundancia es lo mejor que puede ocurrirles. No obstante se sabe de los problemas que suelen sufrir las personas con mucho dinero. Puede parecer una ventaja pero a menudo no lo es. Es fácil que la persona se vuelva egoísta y recelosa, y es fácil que su entorno también. Teniéndolo se necesita integridad para no someter-condicionar a los demás, y paralelamente se necesita honestidad para convivir con quien “está forrado”. Entiendo que tener dinero o esperar tenerlo pronto es toda una prueba personal, si nos dejamos deslumbrar por su falso poder y en lugar de ganar podemos perder.

Michael, Jackie y Annie no logran averiguar quién ha sido el ganador, ya como último recurso invitan a cenar a todos los que juegan a la lotería dándose cuenta de que falta Ned, un pescador que vive solo. Así, Jackie lo visita esa misma noche encontrándolo muerto frente al televisor con el boleto ganador en su mano, el “pobre” murió de la impresión de saberse “rico” (todo un símbolo del potencial poder destructor del dinero). Esa noche Jackie sueña con Ned interpretando que este quiere comunicarle algo sobre el premio. Así al hombre se le ocurre suplantarlo para poder cobrar el boleto ganador, convence a su amigo pero no a Annie quien tiene miedo a que los descubran y puedan ir a prisión. A pesar de su oposición llama a la sociedad de loterías, pero cuando Jim (funcionario de loterías que lleva el caso) acude antes de lo esperado para verificar el premio, un Jackie sorprendido no se identifica como Ned y ha de ser Michael quien lo suplante. Averiguan que el premio es millonario, muchísimo mayor de lo que imaginaban, todo parece correcto gracias a que Michael interpreta bien su papel pero Jim le dice que volverá para hablar con la gente del pueblo y asegurarse de que lo reconocen como Ned…

 

El actor Ian Bannen

 

Mejor juntos

Jackie reune a todos los del pueblo para explicarles la verdad proponiéndoles que mientan sobre quien es Ned a cambio de repartirse el premio: “me equivoqué pensando que lo podría cobrar yo solo, no es esto lo que quiere Ned, él quiere que nos lo repartamos”. Todos están de acuerdo excepto Lizzy que pide más amenazándolos de denunciar el fraude, quiere cobrar el equivalente a la recompensa establecida para quien denuncia irregularidades.

Los vecinos deciden no aceptar el chantaje, nadie cree que la anciana uraña vaya a delatarlos, al menos hasta que arreglen la avería en la línea telefónica que afecta a todo el pueblo. Así que cuando vuelve Jim y Michael-Ned cobra el suculento talón lo celebran en la taberna al son de música en vivo y abundante cerveza. Finn ahora dejará sus cerdos y se casará con Maggie, ella muy feliz confiesa (por fin) a Jackie quien es el padre de su hijo. Pero Lizzy en su silla de ruedas se dirige a la lejana cabina telefónica de la carretera para denunciarles, antes de poder hacerlo se produce una carambola en la que intervienen Jim regresando a la ciudad y el antiguo cura del pueblo que viene de visita. La carambola hace que el sacerdote empuje la cabina con su vehículo y Lizzy caiga al precipicio impactando mortalmente en la playa justo en el instante que se rompe la cuerda de un violín de la fiesta vecinal y todos aplauden entusiasmados el virtuosismo del artista. Bella escena de cómo en la unión reside la verdadera fuerza y de cómo en la vida existen hilos que nos conectan, afirmaciones que a veces resultan difíciles de aceptar a la vista de tanta injusticia en este desconcertante mundo en el que transitamos, entiendo que a menudo nos falta la perspectiva que aporta el tiempo…

Aunque forzados por las circunstancias, los dos amigos finalmente escogen la que a mi entender es siempre la mejor opción: el compartir. Jackie se había dejado llevar por su egoísmo e interpretaba que el haber soñado con Ned le daba derecho a suplantarlo para su beneficio y el de su pequeño círculo; no obstante a Maggie no le parecía bien y eso los distanciaba. Pero el cambio asumido por su esposo tras comprender lo que realmente significaba su sueño, lo que en verdad quería o hubiese querido el siempre generoso Ned, hizo cambiar de opinión a la mujer. El compartir con todos les volvió a unir a los dos, a los tres (también Michael, quien siempre está con ellos). El compartir versus la exclusividad “del mío y solo mío” esa eterna dicotomía que entiendo se resuelve amando con mayúsculas, amando como sabiamente expresó el filósofo Gottfried Leibniz: “Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad”.

 

El actor David Kelly

 

Amistad

La película ensalza el valor de la verdadera amistad, lo hace especialmente a través de la estrecha relación entre los dos amigos protagonistas. Son bellas las palabras que Jackie dedica a Michael en su supuesto funeral (Jim se presenta en el de Ned justo en el momento que se disponía a hablar del muerto y Michael sabe encontrar una salida intercambiando los nombres): “Michael era mi mejor amigo pero no recuerdo habérselo dicho nunca. Las palabras que se pronuncian en un funeral llegan demasiado tarde a la persona que nos deja. Michael y yo nos hicimos mayores juntos, a veces cuando reíamos nos hacíamos jóvenes. Si ahora estuviera aquí, si pudiera oír lo que digo, le daría las gracias por haber sido un gran hombre y haber sido mi amigo”. A la salida de la iglesia Michael con sorna le dice a Jackie: “si que debía ser un gran hombre ese Michael”, “también tenía defectos”, le contesta su amigo un poco incómodo. La incomodidad de tanta gente (en especial hombres) al desnudarse y expresar lo que sienten.

La amistad, esa relación entre personas que se conocen y que se quieren a menudo tanto o más que una pareja o que un familiar. La amistad íntima que suele darse entre los del mismo sexo, el compartir vivencias y confidencias desde la escucha, la comprensión y el apoyo mutuo.

La amistad verdadera que perdura aunque pueda tener sus paréntesis temporales. Las amistades verdaderas, el amor correspondido a otras y otros que a mi entender conforma el auténtico tesoro de una persona, tesoro que nunca pesa y que nadie puede arrebatar.

 

Jordi Mat Amorós i Navarro es pedagogo terapeuta por la Universitat de Barcelona, España, además de zahorí, poeta, y redactor permanente del Diario Cine y Literatura.

 

La actriz Fionnula Flanagan

 

 

 

 

El trovador catalán Jordi Mat Amorós i Navarro, redactor permanente del Diario «Cine y Literatura»

 

 

Tráiler:

 

 

Imagen destacada: Un fotograma de la cinta Despertando a Ned (Waking Ned, 1998), del realizador inglés Kirk Jones.