“La conjura americana”, de Phillip Roth: ¿Acaso una premonición de la era Trump?

En esta ficción el autor -desaparecido recientemente- presenta a un presidente que simpatiza con el fascismo y cuyas acciones u omisiones conducen a un tiempo extraordinario en los Estados Unidos, de manera muy especial en contra de la minoría judía que vive en el país. Como sabemos Roth mismo era de origen hebreo y en casi todas sus novelas se ocupa, de una u otra forma, del tema de los judíos.

Por Sergio Inestrosa

Publicado el 10.7.2018

En esta novela publicada en el 2004, Phillip Roth tuerce la historia y hace que el entonces presidente Roosevelt (quien fue elegido para un tercer mandato y después, incluso, para un cuarto) pierda las elecciones de 1940 en contra de Charles Lindberg, a quien Roth presenta como el candidato Republicano, en vez de Wendell Wilkie quien perdió de forma abrumadora en contra de Roosevelt.

Todos sabemos que las circunstancias excepcionales de los años 40′ hicieron que ocurriera en Estados Unidos lo que jamás ha vuelto a ocurrir: que un candidato sea presidente por más de dos ocasiones. Roosevelt repitió, pues ya se sospechaba que Estados Unidos entraría a la Segunda Guerra Mundial.

Charles Lindberg -quizás más de alguno lo sepa- fue el primer hombre en lograr cruzar el Atlántico en vuelo de Nueva York a París en 1927. Este hecho lo convirtió, en verdad, en un héroe nacional; sin embargo, en  Estados Unidos, algunos lo acusaron de simpatizar con el nazismo y de oponerse a la participación de Estados Unidos en la guerra.

Es esta situación lo que da pie para que Phillip Roth en su novela La conjura contra América presente a un presidente que simpatiza con el fascismo y cuyas acciones u omisiones conducen a un tiempo extraordinario en los Estados Unidos, de manera muy especial en contra de la minoría judía que vive en el país. Como sabemos Roth mismo fue judío y en casi todas sus novelas se ocupa, de una u otra forma, del tema de los judíos.

En la novela, las cosas van de mal en peor para esta minoría, la familia del protagonista, un niño que también se llama Phillip, como el autor, vive en Newark, New Jersey, de donde era Phillip Roth. El padre y cabeza de familia trabaja para una compañía de seguros y después de un tiempo de estar en la presidencia Lindberg busca disgregar a los judíos mandando a algunas familias a otros estados. Al padre de Phillip la compañía de seguros le ofrece reubicarlo en Louisville, Kentucky, pero él decide renunciar y tampoco quiere irse a Canadá, como ya han hecho otros judíos, menos obstinados con los valores democráticos de Estados Unidos.

Poco a poco, la violencia se va volviendo más visible en la novela, un momento importante se da cuando es asesinado, justamente es asesinado en Louisville, Kentucky, Walter Winchell, un periodista muy popular entre los judíos, quien ha sido despedido de su programa de radio por presiones de la Casa Blanca ante sus férreas críticas al presidente Lindberg. Como reacción Winchell decide lanzarse como uno de los candidatos demócratas a la presidencia.

A lo largo de la novela aparecen diversas figuras históricas, no solo Lindberg (que aparece como  Presidente) sino también el “ex Presidente” Roosevelt, el alcalde de la ciudad de Nueva York, Fiorello La Guardia, y Henry Ford, entre otros muchos.

Lo que es interesante de destacar entre esta novela y el momento actual que vive Estados Unidos son las semejanzas entre la ficción y la realidad; pareciera que esta obra hubiera sido escrita para estos tiempos que corren, especialmente con los “latinos” que viven en este país, principalmente aquellos que están viviendo como indocumentados. Como es sabido, en varias ocasiones, el actual Presidente se ha ensañado con esta minoría, a la que se ha referido expresando conceptos denigrantes respecto a ellos o a sus países de origen y constantemente ha hecho de ellos el chivo expiatorio para explicar muchos de los males que se viven en esta nación.

La última cosa que ha hecho la Casa Blanca es permitir la separación de las familias indocumentadas detenidas en la frontera sur con el afán de disuadir la migración hacia Estados Unidos; la prensa habla de que unos tres mil niños han sido separados de sus padres y han sido llevados a bases militares.

Naturalmente, este es solo uno de los aspectos que preocupan al mundo de la actual administración estadounidense; también está el hecho de que el Presidente Trump puede cambiar el frágil equilibrio que ha habido en la Corte Suprema de Justicia, pues ante el retiro reciente de uno de los magistrados, tiene la oportunidad de presentar un nuevo candidato conservador, con lo cual se ponen en riesgo las conquistas que han logrado las minorías, como el matrimonio entre personas del mismo sexo, el derecho al aborto, derechos de minorías en el ámbito de la educación, y otros aspectos más que afectarán la vida de muchos en este país.

Pero por si esto no fuera suficiente, hay vientos poco favorables al comercio internacional por los aranceles que Estados Unidos está imponiendo a productos de otros países como China y Canadá, bajo el argumento de reducir el déficit comercial que este país tiene con el mundo. También hay dudas sobre si el presidente Trump quiere, en realidad, continuar con el Tratado de Libre Comercio entre Cánadá, México y Estados Unidos.

Incluso, una de las preguntas que algunos analistas se hacen en Estados Unidos y México es qué tanto favoreció el miedo al Presidente Trump para elegir a López Obrador en México, ya sea porque los mexicanos piensan que ambos presidentes tienen varias cosas en común y quizá por ello se puedan llevar bien o porque piensen que, en un momento dado, López Obrador le pueda plantar cara a Trump, como no lo hizo el presidente Peña Nieto.

En fin, que los tiempos que corren no son para echar las campanas al vuelo, pues más bien son tiempos sombríos, de mucha especulación y temor. Y en ese contexto, está por verse qué harán los electores estadounidenses en noviembre de este año cuando hayan elecciones para renovar el congreso en sus dos cámaras. Si el Presidente Trump logra una victoria y conserva la mayoría en, al menos una de las cámaras, no solo va a evitar un juicio político, con el que sueñan algunos liberales, sino que además seguramente se asegure su posible candidatura y tal vez su reelección en el año 2020.

Naturalmente esto cae en el terreno de la especulación y el futurismo y nadie tiene una bola de cristal para poder ver el futuro, sin embargo conviene estar atentos a lo que pueda pasar el próximo noviembre en los Estados Unidos, mucho se juega en esas elecciones y no solo para este país sino para muchos otros.

Para terminar, quiero compartir algunas de las anotaciones que se han hecho en la prensa estadounidense respecto a algunas entrevistas que dio Phillip Roth, un poco antes de su muerte, respecto al presidente Trump. Así por ejemplo, en enero del 2017 entrevistado por The New Yorker, Roth describió al presidente Trump como “just a con artist” (un mero estafador, en traducción libre) y lo comparó con el personaje de la novela que aquí se comenta, Charles Lindbergh. En esa misma entrevista Roth añadió que el presidente Trump es “humanamente empobrecido” e “ignorante de los asuntos del gobierno, de la historia, de la ciencia, de la filosofía, del arte, incapaz de expresar o reconocer sutilezas o matices” y es “indigente de toda decencia”. (Trump was “humanly impoverished” and “ignorant of government, of history, of science, of philosophy, of art, incapable of expressing or recognizing subtlety or nuance” and “destitute of all decency”).

Además Roth criticó al presidente Trump por: “Esgrimir un vocabulario de setenta y siete palabras que mejor se puede describir como Jerkish en vez de inglés” (“wielding a vocabulary of seventy-seven words that is better called Jerkish than English.”)

El novelista usó un tono similar en una entrevista con The New York Times y llamó al presidente Trump de: “fraude masivo, la malvada suma de sus deficiencias y desprovisto de todo, excepto de la ideología hueca de un megalómano” (“a massive fraud, the evil sum of his deficiencies” and “devoid of everything but the hollow ideology of a megalomaniac.”) En otro momento me parece recordar que dijo que al menos Lindberg fue un héroe nacional.

Ojalá que al lector interesado en lo que ocurre en los Estados Unidos, le pueda interesar esta extraordinaria novela del recientemente fallecido escritor estadounidense Phillip Roth, y que además goza de una extraordinaria actualidad.

 

Sergio Inestrosa (San Salvador, 1957) es profesor de español y de asuntos latinoamericanos en el Endicott College, Beverly, de Massachusetts, Estados Unidos.

 

El escritor Phillip Roth (1933 – 2018) fallecido recientemente y eterno candidato al Premio Nobel de Literatura

 

 

Portada de la novela en el idioma original y traducida al castellano como “La conjura americana”

 

 

Crédito de la fotografía a Philip Roth: Getty Images