“Obsesión”: Los espejismos existenciales del Caribe

Esta obra audiovisual -que se exhibe actualmente en las salas chilenas- y estelarizada por Matthew McConaughey y Anne Hathaway es un thriller incierto que se pasea en el límite del suspenso, de lo erótico y del drama y que extrañamente termina en ciencia ficción, aunque en un comienzo es difícil seguirle el ritmo, después el argumento envuelve, pero se va peligrosamente desinflando.

Por Miguel Alvarado Natalí

Publicado el 11.4.2019

Escrita y dirigida por Steven Knight, Obsesión (2019) cuyo título original es Serenety (es el nombre del yate en el largometraje). Está protagonizada por Matthew McConaughey y Anne Hathaway, quienes compartieron roles protagónicos en Interestelar de 2014, cinta ganadora de un Óscar a los mejores efectos especiales.

Ahora McConaughey interpreta a un capitán de una embarcación pesquera y Anne Hathaway encarna el rol de su ex novia y madre de un hijo en común.

La historia se desarrolla en una pequeña isla al parecer en el Caribe donde Baker Dill(Matthew McConaughey), es un veterano de guerra que se gana la vida con su yate pescando atún y además está obsesionado con atrapar a una especie de gran tamaño que ha mordido varias veces la carnada de su anzuelo: todo era normal hasta que aparece su ex mujer Karen (Anne Hathaway) casada con un millonario (Jason Clarke), el cual la golpea y le da malos tratos a ella y a su descendiente. Karen le ofrece al capitán -padre de su hijo- una suma importante de dólares para que lleve a pescar a su esposo y lo asesine.

Baker es un tipo un poco solitario, cuyo único amigo y compañero es Duke, que es su primer oficial de cubierta, este lo aconseja para que no descuide las excursiones con los turistas por andar tras un gigante atún azul. Baker es bueno para el alcohol y depresivo, que de vez en cuando se acuesta con Constance (Diana Lane), quien lo contiene y lo quiere, sin embargo en este universo en que giran los personajes hay algo extraño y poco a poco se puede predecir hacia dónde va el relato, salvo por la aparición –a veces un poco absurda- de un hombre de traje con maletín que siempre busca a Baker y que de pronto sirve para distraer la continuidad del argumento, el cual es difícil seguir.

Los protagonistas están al nivel que corresponde para la calidad que tiene McConaughey y Hathaway, quienes ya han demostrado ser una dupla exitosa y aquí sus actuaciones son notables, mientras Jason Clarke en el rol de villano cumple con genialidad su papel.

El largometraje tiene muy buena fotografía y donde hay un rescate de brillantes planos, especialmente de las vistas al mar. Por su parte, la locación en un paisaje natural, recrea la atmósfera perfecta de una isla tropical, donde todo gira en torno al muelle con sus embarcaciones, el bar y la tienda de artículos de pesca, que es donde el protagonista comienza a tener sospechas de que algo inusual está pasando en su vida o tal vez en su mente, ya que tiene visiones desconcertantes de su hijo, el cual es maltratado por su padrastro y pasa la mayor parte de su tiempo encerrado en su habitación jugando videojuegos.

Obsesión es un thriller incierto que se pasea en el límite del suspenso, de lo erótico y del drama y que extrañamente termina en ciencia ficción, si bien es cierto, que en un comienzo es difícil seguirle el ritmo, después te envuelve la trama, pero se va desinflando. Es una obra audiovisual que entretiene, pero que no aporta mayores elementos ni técnicos ni de originalidad de guión, y de pronto puedes apuntarle muy bien a tus predicciones sobre el final -eso inesperado que sucederá- donde nada es lo que parece.

 

Los actores Matthew McConaughey y Anne Hathaway en “Obsesión” (2019)

 

 

 

 

Tráiler:

 

 

Imagen destacada: Un fotograma del filme Obsesión (2019), del realizador estadounidense Steven Knight.