SANFIC 16: «Las mujeres de mi casa»: La extinción del tiempo

El filme de la realizadora nacional Valentina Reyes dio el inicio oficial a la Competencia de Cine Chileno de la nueva versión del Santiago Festival Internacional 2020 —que se desarrolla vía streaming— y la cual se extenderá hasta el próximo domingo 23 de agosto.

Por Felipe Stark Bittencourt

Publicado el 17.8.2020

Anota Bachelard en la página setenta y tres de La poética del espacio que: «de todas las estaciones, el invierno es la más vieja. Pone edad en los recuerdos. Nos devuelve a un largo pasado. Bajo la nieve la casa es vieja» Y aunque en Las mujeres de mi casa no hay nieve, sí hay un invierno que es tanto estación como estado del espíritu.

Leonor (Bernardita Nassar), Mónica (Trinidad González) y Emilia (Grimanesa Jiménez) son hija, madre y abuela. Las tres viven bajo un mismo techo que ha visto de todo. Por sus paredes, ventanas y pasillos se acumulan memorias en obras de arte que pinta Emilia, en la estatura de Mónica marcada en el estuco y en las raíces de un árbol que tiene la edad de Leonor. Es un espacio que ha sido enriquecido por el tiempo y que, sin embargo, está destinado a la extinción, porque la necesidad mueve a Mónica a vender secretamente la casa, mientras su hija acude a las marchas y su propia madre se sumerge irremisiblemente en el alzhéimer.

La directora y guionista Valentina Reyes Villarroel sumerge al espectador en una reflexión del tiempo que se materializa en el plano cinematográfico a través de una luz que vuelve subjetivo el tiempo y el espacio amalgamando presente y pasado. Cristaliza el tiempo no solo en fotografías, sino en las conversaciones que mantienen nieta y abuela, en los objetos que se esconden en lugares impensados y en artefactos antiguos que han sido reemplazados por otros que, aunque más nuevos, carecen del aura que otorga la acumulación de años y anécdotas.

Y esto, porque Reyes señala el hogar como un universo que no necesita de un barrio que se ve amenazado por las grúas del progreso o de hombres «dueños de casa». No por misandria, sino porque el carácter y fortaleza de este clan femenino se basta a sí mismo, pero también, porque el tiempo ha borrado la huella masculina que hubo en esa familia, ahora sola y empequeñecida, pero fuerte y pujante.

Las mujeres de mi casa no solo es un debut promisorio de los jóvenes realizadores de la Universidad del Desarrollo, es también una película que se levanta por sí sola y que en sus intertextualidades —sobre todo a A Ghost Story, de David Lowery— no hay afán de plagio, sino la reflexión profunda y sincera sobre el tiempo y su extinción en los recuerdos, objetos y rincones de una casa.

 

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Felipe Stark Bittencourt (1993) es licenciado en literatura por la Universidad de los Andes (Chile) y magíster en estudios de cine por el Instituto de Estética de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Actualmente se dedica al fomento de la lectura en escolares y a la adaptación de guiones para teatro juvenil. Es, además, editor freelance. Sus áreas de interés son las aproximaciones interdisciplinarias entre la literatura y el cine, el guionismo y la ciencia ficción. También es redactor permanente del Diario Cine y Literatura.

 

 

 

Tráiler:

 

 

Felipe Stark Bittencourt

 

 

Imagen destacada: Las mujeres de mi casa (2020).