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[Crítica política] La pluma tramposa de Vargas Llosa Asociados

Mario y Álvaro han perdido prestigio y credulidad, pues cada vez les resulta más complicado encantar a los clientes. Su empresa ha fracasado entre veleidades y falsos pronósticos y se ignora, cómo doña Keiko cancelará los suculentos honorarios de esta collera vapuleada, que ahora mira a Chile, para asesorar al candidato de la derecha.

Por Walter Garib Chomalí

Publicado el 18.6.2021

La oligarquía chilena, principia a sufrir pánico escénico. Han empezado a delirar, pues ven fantasmas hasta de día claro. La derrota de Keiko Fujimori en Perú en manos de un modesto profesor de escuela, la ha sumido en el terror. Jamás imaginaron ese desenlace, surgido desde el alma del pueblo.

Aunque en su oportunidad se regocijaron del triunfo de un banquero en Ecuador, volvieron a sufrir al ganar en Bolivia, un hermano político de Evo Morales. Los golpistas que apoyaron en su oportunidad a doña Jeanine Áñez, para impedir el triunfo de la izquierda, se replegaron ante la derrota. Ahora, ella está a punto de ir a la cárcel, pero sus mentores se lavan las manos.

Nuestra oligarquía observa aterrorizada, cómo desde el exImperio Inca, soplan vientos huracanados. Son de profundos cambios sociales y la borrasca, bien puede llegar a las costas de Chile. El aire se ha limpiado y los humillados de la tierra, alzan la voz.

La vecindad entre Chile y Perú es demasiado próxima y los vínculos entre ambos países, se hunden en la historia. Nuestra oligarquía emparentada con la peruana desde siempre, se hermanan movidas por su depredador afán de engullir las riquezas de ambos países. Como buenos vecinos, devoran en la misma mesa.

Basta mencionar entre un abanico de vínculos comerciales, cómo se repartieron las costas del océano Pacífico y lo depredan sin oposición. Nadie perturba este afán ilimitado, aunque ahora, los tempos pueden referir otra historia.

 

Los cielos de América Latina

El profesor Pedro Castillo, futuro presidente de Perú, logró encantar a un pueblo que se debatía en la incertidumbre, donde la miseria obliga a emigrar. Una y otra vez engañado, dijo: “Basta”.

En esta fecha, el terror de ambas oligarquías al quedar en cueros, expuestas al ridículo, las obliga a inventar fraudes a granel y les arrullan las orejas peludas a los golpistas. Han visitado el infierno del Dante, aunque todavía no arden, después de permanecer en el purgatorio a partir de octubre de 2019, pagando sus fechorías de siempre.

Nuestra oligarquía, dirigida por consumados actores de vodevil o de circo, cuyos tentáculos se llaman UDI, RN, EVÓPOLI y otros grupúsculos desvaídos, han iniciado su propio funeral. Intuyen que los ataúdes que los esperan, mesas donde los gusanos comen, serán insuficientes para aquietar el hambre.

¿Qué sucedió?

La derecha peruana, soberbia y engreída como la nuestra, contrató a regañadientes a la empresa Vargas Llosa Asociados. Dirigida por los escritores Álvaro y Mario, debía maquillar a Keiko Fujimori y convertirla en heroína, encargada de quedarse con la presidencia del Perú.

Ni la pluma tramposa de ambos, desde hace tiempo al servicio del poder y del dinero, logró limpiar la imagen de quien debe estar en la cárcel junto a su padre, el exdictador Alberto Fujimori.

Los Vargas Llosa querían escribir una novela de varios tomos, donde la heroína Keiko, como la Juana de Arco de estas latitudes, vencía a los patipelados peruanos y les resultó un folletín.

Mario y Álvaro han perdido prestigio y credulidad, pues cada vez les resulta más complicado encantar a los clientes. Su empresa ha fracasado entre veleidades y falsos pronósticos y se ignora, cómo doña Keiko cancelará los suculentos honorarios de esta collera vapuleada, que ahora mira a Chile, para asesorar al candidato de la derecha.

En menos de una década se aceleraron los cambios sociales en nuestra América. Cambio vertiginoso, que nadie imaginó. Que los historiadores interpreten estos hechos, llamados a dar luz al futuro.

Si alrededor del año 2010 todo parecía cuesta arriba, de lento tranco, donde los acontecimientos parecían escribirse con el mismo lápiz gastado de siempre, de pronto se produjo un despertar.

Ahora, y no mañana, debemos empujar la nave de la historia que atraviesa a lo largo y ancho los cielos de América Latina, donde viajan los sueños.

 

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Walter Garib Chomalí (Requínoa, 1933) es un periodista y escritor chileno que entre otros galardones ha obtenido el Premio Municipal de Literatura de Santiago en 1989 por su novela De cómo fue el destierro de Lázaro Carvajal, y el premio Nicómedes Guzmán en 1971.

Su último libro publicado es la novela Una vida tantas veces vivida (2021).

 

Walter Garib Chomalí

 

 

Imagen destacada: Keiko Fujimori y Mario Vargas Llosa.

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