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Hacia un proceso constituyente: La consecuencia del levantamiento popular

En el frente intelectual debemos hacernos cargo de dialogar sobre propuestas de cómo llevar adelante el proceso constituyente, en tiempos donde los políticos no tienen la capacidad manifiesta de efectuarlo. Así, hemos identificado que ese camino legal deberá contar con tres etapas: de un Foro Constituyente, de participación amplia y de raigambre territorial, de una Asamblea Constituyente, de concurrencia acotada, con funciones redactoras, y de un Plebiscito, con el objetivo de que todo el país refrende legítimamente a la nueva Carta Fundamental.

Por Alberto Cecereu

Publicado el 29.10.2019

El levantamiento popular y de clases medias en el cual Chile está en la actualidad, es producto de una grave crisis de legitimidad de las clases políticas y burocráticas. Como lo dijimos en un anterior artículo, esta crisis es sinónimo de que todas las instituciones, símbolos y estructuras (a la sazón, dispositivos de poder), no son creíbles, ni tampoco son capaces de generar paz social. Ergo, urge un nuevo pacto social, que implique refundar la República, y por tanto, determinar las vías por los cuales los ciudadanos del siglo XXI instalen una nueva institucionalidad.

A nuestro criterio, ese pacto social no se puede hacer si no es por la vía de una Asamblea Constituyente. Esta instancia, ampliamente anhelada en grandes porciones de los pueblos del mundo, sólo ha sido por 13 países realizada [1], y no necesariamente con resultados óptimos. Por tanto, este proceso constituyente debe poseer altos niveles de participación y de distintas instancias de ratificación, lo que permita que ese pacto perdure con éxito.

Es menester, tomar posición de contribuir a este proceso social histórico. En el frente intelectual debemos hacernos cargo de dialogar sobre propuestas de cómo llevar hacia adelante el proceso constituyente, en tiempos donde los políticos no tienen la capacidad manifiesta. Hemos identificado que este camino constitucional deberá contar con tres etapas: de un Foro Constituyente, de participación amplia y de raigambre territorial; de una Asamblea Constituyente, de participación acotada con funciones redactoras; y de un Plebiscito, con el objetivo de que todo el país refrende a la nueva Constitución. Acá la explicación en detalle:

 

Primera etapa: Foro Constituyente

El Servicio Electoral tendrá que realizar un sorteo en el cual elegirá a 2 mil ciudadanos con representación igualitaria de géneros, de edad entre 16 y 80 años, con representación razonable de todo el territorio nacional. El Foro actuará durante tres meses, con un mínimo de seis sesiones, en los cuales tendrá que recoger las ideas de los cabildos, asambleas, sindicatos, juntas vecinales, federaciones estudiantiles y organizaciones civiles. Deberá sentar las ideas inspiradoras y las bases constitucionales de una futura Constitución.

El Foro tendrá una mesa directiva, incluyendo vocerías rotatorias, las cuales supervisarán las actuaciones de sus miembros y comunicará a la opinión pública su desarrollo. Podrá organizarse en comisiones y subcomisiones, con el objetivo de un mejor desempeño, para lo cual deberá tener cada una de ellas, una secretaría de redacción.

 

Segunda etapa: Asamblea Constituyente

El Foro tendrá como misión despachar – cerrada sus sesiones – el documento que emane a la Asamblea respectiva.

La Asamblea será conformada por un representante territorial por cada 200 mil habitantes elegidos por un sistema electoral mayoritario. Estarán inhabilitados de participar, los miembros de los Poderes Legislativo, Ejecutivo, Judicial y sus funcionarios, así como también, militantes de partidos políticos y miembros de las Fuerzas Armadas, de Orden y de Seguridad.

La Asamblea actuará durante seis meses, utilizará las Bases del Foro Constituyente y tendrá como misión redactar el documento de la Constitución Política de la República.

La Asamblea, actuará en comisiones para estudiar, analizar y determinar los componentes de la Constitución, y sesionará en plenarios con el objetivo de realizar votaciones, las cuales, todas deberán ser aprobadas por mayoría calificada de tres quintos de la votación (60% como mínimo).
Todas las actuaciones de la Asamblea Constituyente serán de publicidad abierta: los ciudadanos podrán asistir a sus sesiones y comisiones, y estas serán transmitidas vía streaming. Se deben incorporar mecanismos de consulta y de control, a través de redes sociales y página web, con el objetivo de que los gobernados puedan hacer llegar sus opiniones.

 

Tercera etapa: Plebiscito

La Asamblea Constituyente presentará la nueva Constitución Política a la opinión pública y la socializará en un plazo de 30 días, los cuales, al término de estos, se efectuará un plebiscito en todo el territorio nacional, vinculante y refrendatorio, en el cual tendrán la obligación de votar todo los habitantes del país cumplidos los 16 años.

Se entenderá como aprobada si la opción afirmativa supera el 50% más uno de los votos, y entrará en vigencia transitoria en el mismo acto de comunicado los resultados y en vigencia normativa posterior al Acta del Tribunal Electoral, o en su defecto, según el mecanismo que la misma Asamblea defina.

Si en el caso supuesto, se impusiera la opción negativa a aprobar la nueva Constitución, la Asamblea Constituyente deberá reunirse con la obligación de levantar las ideas fundamentales del proceso constituyente, las cuales deberán ser transformadas en un pliego punto por punto. En un plazo de 30 días deberá llamar a un segundo Plebiscito en el cual los ciudadanos votarán el pliego constituyente, determinando cuales son los puntos aprobados: estos serán vinculantes y obligatorios para reformar la Constitución actual.

 

Citas:

[1] Bolivia (2009), Colombia (1991), Ecuador (2007-2008),  Perú (1979), Venezuela (1999), Sudáfrica (1996), Túnez (2014), Uganda (1995), Camboya (1993), India (1950), Islandia (2010), Italia (1947), Portugal (1976).

 

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Alberto Cecereu (Valparaíso, Chile, 1986). Poeta, Licenciado en Historia y Licenciado en Educación.

 

Alberto Cecereu

 

 

Crédito de la imagen destacada: Susana Hidalgo.

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