Documental «Zurita, verás no ver»: «Y llorarás…»

La cinta de la realizadora nacional Alejandra Carmona se estrenará el próximo 26 de septiembre en cines y a partir del 3 de octubre estará disponible de Arica a Punta Arenas en salas Miradoc. La obra audiovisual registra la manera en que el Premio Nacional de Literatura 2000 se aferró al arte para sanar las heridas que sufrió durante el golpe de Estado de 1973.

Por Alejandra Boero Serra

Publicado el 5.9.2019

«Y las mejillas de amor se transparentan/ subiendo y los ojos hechos polvo de toda la/ muerte arrojada, de todas las tumbas arrojadas, de/ todo el sueño y el mar y el amor arrojados».
Raúl Zurita

En un país donde la poesía se respira y se discute, en Chile, Raúl Zurita, poeta, performer, prestigioso, incómodo, sigue escribiendo, dibujando, reflejando, proyectando su voz. Dando su vos. Mostrando su voz/vos. Dejando alli, su cuerpo. Textual. Metafórico.

«Verás un mar de piedras». En los acantilados de Pisagua. Luz proyectada en 22 frases/mantras. Palabras que horadarán la piedra desde el mar. Hasta que anochezca. Y al amanecer… Una última frase.

Una acción poética que da cuenta de una vida. Un cuerpo que da vida a las palabras. Palabras que, cielo y tierra mediante, alumbran el cono de sombra del cuerpo poético, de la obra vivida, de la vida en acción de poesía permanente.

Aquí un documental y una artista, Alejandra C. Cannobbio, que escribe y dirige un ensayo visual-poético-amoroso. Una mujer que cámara/ojo en mano -hay alma en ellas, hay cuidado, hay escucha- sigue al poeta, lo confronta, lo acompaña, lo deja ser. La aridez del paisaje, el dolor de los recuerdos, las heridas y sus cicatrices. Vida y obra. Cuerpo. Espacio. Palabra. Imágenes que liberan la energía y hacen pie en las grietas de un territorio donde los movimientos son la regla: conmoción/parkinson/poesía/cuerpo.

Cannobbio recorre las acciones poéticas del escritor, al igual que sus actos performáticos. Y deja que la vida -vida obra- acontezca. Desde el bombardeo al Palacio de la Moneda, pasando por el encierro y la tortura, hasta la evocación de los compañeros desaparecidos y los artistas/compañeros de ruta en lo artístico, todo se muestra a través de un cuerpo inestable -el de Zurita-, una voz que se pierde en el paisaje y se recoge en una lengua balbuceante, en un rostro que sabe dar la espalda y compenetrarse con el desierto, con los idos, con los que están y escuchan.

El 11 de septiembre de 1973 marcó a fuego una vida. En 2016 Zurita, verás no ver marca -muesca- zooms y flashbacks desde Raúl Zurita: geografía viva de una obra, de una voz insumisa, de una vitalidad que ningún padecimiento hace mella. Hace frases, hace instalaciones, hace memoria, hace estela. Hace política. Hace historia. Hace cuerpo. Escribe. Se escribe. Nos escribe. Se muestra. Nos muestra. Hace silencio. Se escucha.

Alejandra Cannobbio, a medida que avanza el documental, como a medida que avanza el atardecer y comienzan a proyectarse las frases, denuncia la violencia padecida por el poeta, por el país, por el artista -los poetas, el país, los artistas- y deja una estela esperanzadora: el arte resiste, como el mar, como el desierto, cualquier barbarie. El cuerpo y el «Diálogo con Chile» de Zurita están acá para alumbrar cualquier silencio. Cannobbio supo cómo: una mirada intensa, lúcida, una distancia que nos acerca a un hombre, a un artista, a un poeta que supo de muertes y resurrecciones. Y que supo y pudo honrar el tiempo que le tocó en suerte.

Premio a Mejor Documental en Working Progress FEMCINE 2018, Selección en Competencia Nacional de FIDOCS 2018, Selección en Competencia Nacional de FICVALDIVIA 2018, son los premios merecidos a este trabajo inmenso, conmovedor de Alejandra Cannobbio. Importante resaltar el montaje de Andrés Fuentes y de Valeria Valenzuela y la dirección de fotografía de Enrique Stindt y Pablo Valdés.

Estrenada en 2018 en el Festival Internacional de Cine de Valdivia se podrá ver en los cines de todo el país a partir del próximo 26 de septiembre.

 

Alejandra M. Boero Serra (1968). De Rafaela, Provincia de Santa Fe, Argentina, por causalidad. Peregrina y extranjera, por opción. Lectora hedónica por pasión y reflexión. De profesión comerciante, por mandato y comodidad. Profesora de lengua y de literatura por tozudez y masoquismo. Escribidora, de a ratos, por diversión (también por esa inimputabilidad en la que los argentinos nos posicionamos, tan infantiles a veces, tan y sin tanto, siempre).

 

Fotograma del documental «Zurita, verás no ver»

 

 

 

 

Alejandra Boero Serra

 

 

Tráiler:

 

 

Imagen destacada: El poeta chileno Raúl Zurita (1950).