Los cuentos de «Hienas»: Vidas precarias

Hablamos de un libro muy bien construido por su autor, el narrador chileno Eduardo Plaza: quien con una pluma ágil, concisa pero efectiva, atrapa desde el inicio al lector, a través de relatos que dan un golpe literario ya en la partida. Se trata, en definitiva, de un texto inquietante, escrito con genio y bastante recomendable.

Por Cristián Brito Villalobos

Publicado el 20.2.2019

Acciones que se desarrollan en la provincia, específicamente en la región de Coquimbo. Amistades que llegan y se van, dejando un inmenso vacío. Sueños y anhelos despedazados por una realidad que oprime, por un tiempo que nunca es el suficiente. Seres ahogados en vidas monótonas que intentan cambiar a través de actos muchas veces peligrosos.

Hienas, de Eduardo Plaza (1982), en un libro que reúne ocho relatos. La mayoría breves. Escritos con vértigo, los cuentos que conforman el texto están estrechamente relacionados a la fragilidad de los seres humanos y a lo etéreo que pueden llegar a ser algunas acciones. En uno de los relatos la historia central transcurre rápidamente, sin pausas. Un hombre trabaja en Tongoy en ediciones y correcciones de textos. Se encuentra con su mujer, pero se ha acostado con su tía, algo que pasa a segundo plano cuando advierte a unos niños jugando con un gato al que lo someten a una cruda tortura cubriéndolo de cinta adhesiva y metiéndolo en una bolsa para lanzarlo al mar. El protagonista va en su rescate. Finalmente, la vida sigue igual.

En otro nos encontramos con la relación que tiene un niño con su tío analfabeto. De esta manera, en el contexto, leer es un poder y el niño lo sabe y por ello lo explota, aunque para su tío significa algo inútil. Más adelante se describe un suceso acontecido en un consulta oftalmológica. Un sujeto está perdiendo la vista, pero gana experiencia y sabiduría de un niña.

Posteriormente el lector se topará con Hienas, relato que da título al volumen. Se trata de un cuento donde dos amigos se encuentran después de mucho tiempo. Se conocen desde la infancia. Está escrito en tiempo presente y pasado alternadamente, principalmente para indagar en lo que ocurre luego de que muriera la madre de uno de ellos y para saber qué era de la vida de quien sufrió esa perdida: el muchacho no es más que un ser atormentado, que huye de su propia jauría de hienas.

Uno de los relatos mejor logrados es Mariposa, donde la infancia y juventud de dos amigos se ve extrañamente marcada por la presencia de bichos, en especial de una hermosa mariposa. El insecto desempeña un papel fundamental en cuanto a mantener el equilibrio de las acciones, pero todo cambiará con su muerte.

Hienas, primer y aplaudido libro de Eduardo Plaza es un conjunto de cuentos donde las acciones son siempre llevadas al límite. Los hombres se ven enfrentados a encrucijadas y dudas. Todos escapan de algo, y ese algo se asemeja a las hienas, como animales feroces y peligrosos.

Hablamos de un libro muy bien construido, con una pluma ágil, concisa pero efectiva, donde el lector es atrapado desde el inicio a través de relatos que dan un golpe desde la partida. Se trata, en definitiva, de un texto inquietante, muy bien escrito. Un volumen recomendable a todas luces.

 

Cristián Brito Villalobos (Antofagasta, Chile, 1977), además de poeta y escritor es periodista titulado por la Universidad Católica del Norte y magíster en literatura de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

 

«Hienas», de Eduardo Plaza (Editorial Librosdementira, 2016)

 

 

Cristián Brito Villalobos

 

 

Imagen destacada: El escritor chileno Eduardo Plaza.