[Crítica] «La insurrección de la palabra»: O la rebeldía simbólica de una convocatoria

Este es un libro de versos —que acaba de publicar hace unos pocos días y en una edición bilingüe, castellano e inglés, el sello editorial Hebel— escrito y firmado por el íntegro juez y a la vez irreverente poeta chileno, Víctor Ilich (en la imagen destacada).

Por Juan Mihovilovich

Publicado el 14.5.2021

Partiendo de la premisa básica de que la insurrección implica sublevación, revuelta, rebelión contra el orden y las autoridades del día, ¿contra quién entonces se rebela la poesía de Víctor Ilich? ¿Contra ese orden establecido, contra la estulticia humana, contra la indiferencia universal, contra sí mismo?

De algún modo, este poemario parte de una constatación insoslayable: la palabra es una herramienta poderosa que abre puertas y ventanas para que el nuevo vocabulario limpie los aposentos interiores: los físicos, los emocionales, los mentales y hasta los del alma.

Podría argumentarse que si del alma se trata, no hay mucho (o nada) que limpiar, ya que supone una realidad inmaterial; sin embargo, la propuesta es más amplia, sugestiva y trascendente. Constituye una alegoría contrastada con la decadencia del lenguaje actual, con la desidia ramplona con que nos comunicamos, con los eufemismos con que ocultamos la simplicidad interior más vital.

La insurrección de estas palabras nos reconvierte, nos aumenta la conciencia sobre nuestros derechos y deberes en una sociedad decadente. Porque no hay duda: los versos de Víctor Ilich son un llamado de atención, un sacudón “del alma” para que descienda sobre nosotros un vocablo nuevo, diferente, una palabra que nos llene de sentido y significado el espacio temporal que habitamos.

No son conjeturas ni escuetas especulaciones: nada de eso. Es una advertencia, a la vez que una propuesta. Una advertencia, porque nos exige una mayor sensibilidad; y una sutil propuesta de cambio, porque la insinúa, la esgrime hábilmente hasta reflejarnos en un espejo que redime sin pausas a la humanidad completa.

No hay tregua en estos versos cortos y directos. No hay descanso. El cielo está sobre una tierra desolada, que paradójicamente acoge en su seno las respuestas que ignoramos.

 

La esencia misma de nuestro universo metafísico

Si de sentir se trata, Ilich nos zarandea el sopor intelectual en que nos hemos subsumido. Si de creer se trata, nos postula un credo sencillo y sin ambages: la resurrección es parte de la insurrección del verbo y por lo mismo adjetiva con versos que conmueven y permiten reflexionar en la soledad de nuestras banales existencias.

Eso es en suma:  “sentir” que el mundo nos pertenece y que emerge pletórico de fuerza y contenido, más allá de las torpezas habituales, de las falsas comodidades o del miedo con que afrontamos una vida indeseable.

Por eso y más, leer estas “palabras insurrectas” nos traslada al centro mismo de nuestra historia oculta, al corazón invisible desde donde se bombea el anhelo de vivir de otro modo: al modo en que la poesía de Víctor Ilich nos propone, sin actitudes solapadas, sin máscaras; sencillamente desnudos y egregios, simples y portentosos, situados en la esencia misma de nuestro universo metafísico, allí donde nos movemos, soñamos y existimos.

He ahí su “insurrección”.

He ahí su convocatoria.

 

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Juan Mihovilovich Hernández (Punta Arenas, 1951) es un importante autor chileno de la generación literaria de los 80, nacido en la zona austral de Magallanes. Entre sus obras destacan las novelas Útero (Zuramerica, 2020), Yo mi hermano (Lom, 2015), Grados de referencia (Lom, 2011) y El contagio de la locura (Lom, 2006, y semifinalista del prestigioso Premio Herralde en España, el año anterior).

De profesión abogado, se desempeñó como juez titular de la República en la localidad de Puerto Cisnes, en la Región de Aysén, hasta abril de 2021. Asimismo, es miembro correspondiente de la Academia Chilena de la Lengua y redactor estable del Diario Cine y Literatura.

 

«La insurrección de la palabra», de Víctor Ilich (Hebel, 2021)

 

 

Juan Mihovilovich

 

 

Imagen destacada: Víctor Ilich.