[Crónica] El profundo malestar de la cultura chilena
Filebo, el maestro, nos decía que el arma del escritor no es el fusil, ni siquiera la primitiva piedra, sino la palabra. Tratemos de ser escuchados, no sólo desde la…
Filebo, el maestro, nos decía que el arma del escritor no es el fusil, ni siquiera la primitiva piedra, sino la palabra. Tratemos de ser escuchados, no sólo desde la…