[Crítica] Lily Garafulic: Su obra escultórica inspira poesía

Los poemas que están incluidos en esta publicación de Luis Cruz-Villalobos aparecen en el orden cronológico de la creación de las obras, que son a la vez los pasos en la vida de la artista plástica chilena: comienzan con los retratos de la familia, luego en sus viajes a Rapa Nui, donde se inspira en esa gran cultura y trabaja la madera, para finalizar con la llegada del hombre a la luna en 1969, lo cual la inspira a crear sus maravillosas versiones del satélite natural.

Por Gloria Garafulich-Grabois

Publicado el 14.9.2026

Cuando recibí la noticia que un académico de la Universidad de Talca, quien también es poeta, había escrito algunos poemas inspirados en la obra de la gran escultora Lily Garafulic (1914 – 2012), primero que nada, sentí felicidad y orgullo por ella, pero hasta cierto punto no me sorprendió porque tanto ella como su obra han sido motivo de inspiración para muchos.

Si yo fuera poeta, pienso que sin duda habría ya escrito algunos poemas inspirados en ella —la mujer, la artista y la obra— ya que cada vez que observo sus obras, es como si las viera por primera vez. Lo que si me sorprendió fue la cantidad de poemas que el poeta Luis Cruz-Villalobos (1976), escribió en lo que él ha confesado le tomó solo 90 minutos.

Es con gran interés que he leído y releído los poemas en español, he revisado las traducciones y he vuelto a ver una y otra vez, tanto mentalmente como por medio de recuerdos, videos y fotos estas obras para enlazar estos tres elementos del libro —obra, poesía y traducción— siempre pensando: «¿Qué le parecería este poema a Lily?». El resultado final ha sido positivo y emotivo. Pienso que Lily estaría feliz de saber que su obra continúa inspirando a artistas de todas las disciplinas.

 

La artista pionera de la escultura moderna chilena

Decirle a una persona que, si visita la Sala Lily Garafulic en el Edificio Bicentenario de la Universidad de Talca, encontrará que la «visita» no significa solamente «ir a ver un conjunto de esculturas», es algo difícil de explicar, pero sin duda tenemos la certeza de que al término de la visita lo entenderán.

Entrar a este imponente espacio, en el que nos reciben dos gigantografías de la escultora dándonos la bienvenida e invitándonos a recorrer el espacio en el que sus obras que parecieran flotar en la inmensidad de la sala que goza de estar siempre bañada de luz, es una experiencia visual, espiritual, un remezón que despierta nuestro sentido de asombro —el que muchas veces permanece silencioso y escondido por largo tiempo en nuestra mente, corazón y alma—.

A través de este conjunto de más de 60 obras, que en su mayoría son las que la escultora mantuvo en su taller, y que, de acuerdo con su voluntad están hoy en la Universidad de Talca por medio de un «legado condicional», es también una ventana por medio de la cual, al recorrer la sala es una manera de acompañar a Lily en su recorrido artístico por medio de estas obras que se presentan en los distintos materiales que trabajó durante 80 años de su larga vida.

Los materiales de su trayectoria son terracota, piedra, yeso, bronce, aluminio, madera, mármol y otros. Es un testamento a lo que ella decía: «soy curiosa, siempre estoy buscando más —nuevas maneras de seguir creando, aprendiendo, experimentando con nuevos materiales y nuevas ideas—».

Así, los poemas que están incluidos en esta publicación aparecen en el orden cronológico de la creación de las obras, que son a la vez los pasos de su vida: comenzando con los retratos de la familia; en sus viajes a Rapa Nui, se inspira en esa gran cultura y trabaja la madera; la llegada del hombre a la luna en 1969, la inspira a crear las maravillosas lunas.

Conocer al gran escultor rumano Constantin Brâncuşi fue para ella una revelación y su obra se transforma en el arte escultórico modernista trabajando el mármol blanco —su material preferido—, creando formas modernas etcétera, convirtiéndose en la artista pionera de la escultura moderna chilena.

A través de los años, su obra ha sido exhibida, estudiada, aplaudida y comentada ampliamente por expertos y críticos de arte en Chile y en otros países. En 1945, una de sus obras Retrato de Vesna Marangunic Garafulic (1944) —su sobrina— fue comentada por la gran poeta Gabriela Mistral en un artículo titulado Seis escultores, publicado el 12 de noviembre de 1944 en el periódico A Manhà (Rio de Janeiro). Dice así:

«Sus dos sobrinas —la niña especialmente— están trazadas con una complacencia feliz. Hay, además, sobre la pequeña cuelluda aquella frescura que rara vez escapa íntegra a una voluntad rigurosa de acabamiento como la de Lily Garafulic. Nada deja por hacer: el atolondramiento mujeril no aparece en ninguna de sus obras». (La obra que Gabriela Mistral comenta en el artículo corresponde a la imagen que se incluye el poemario de Cruz-Villalobos en las páginas 40 y 41).

Por medio de estas obras conocemos a la artista, por medio de los poemas, vemos como cada una de ellas impactó e inspiró al poeta Luis Cruz-Villalobos, a quien expreso mi gratitud por su gentil invitación a colaborar en esta publicación.

Éstas fueron las obras que la acompañaron, las que cubría cada noche con una sábana blanca, las que miraba en silencio con una sonrisa en los labios. Esperamos que ustedes, los lectores disfruten esta experiencia y recorrido artístico y de vida de una gran mujer, de quien estoy orgullosa de ser su sobrina.

 

*Si desea adquirir una copia del libro Garafulic: Obras en Poesía / Works in Poetry, puede acceder al siguiente link.

 

 

 

 

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Gloria Garafulich-Grabois es sobrina de Lily Garafulic, con quien mantuvo un estrecho vínculo. Es presidenta de Gabriela Mistral Foundation en Estados Unidos y en Chile; fundadora y directora internacional del capítulo chileno del Museo Nacional de la Mujer en las Artes (WDC), y miembro del jurado internacional de la Mondial Art Academia en Francia. Produjo y dirigió dos documentales sobre la artista: “Lily Garafulic —en sus propias palabras” (26 min.), y “Lily Garafulic—una vida” (55 min.). Ha traducido extensamente la obra de Gabriela Mistral y es editora de la revista anual de la fundación The Mistral Review.  Reside en Estados Unidos.

 

 

 

 

 

Gloria Garafulich-Grabois

 

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