Dirigida por el realizador y escritor inglés Alex Garland, la obra audiovisual protagonizada por la actriz sueca Alicia Vikander, abre múltiples interrogantes en torno al enigma de la inteligencia artificial y acerca de la experiencia elemental de la creatividad humana.
Por Aníbal Ricci Anduaga
Publicado el 19.2.2021
El título que remite al latín «Deus ex Machina» significa Dios desde la máquina, interpretación interesante insinuada por Nathan (profeta para los hebreos) y Caleb (explorador según el Antiguo Testamento), protagonistas humanos de esta notable pieza de ciencia ficción.
La película se plantea en un tono fundacional: la creación de la primera inteligencia artificial que supera la prueba de Turing y manifiesta una inteligencia propia y singular.
Curioso que de los labios de Nathan surja una frase proveniente del Bhagavad Gita, un texto religioso hindú, siendo que la película no plantea ningún dilema espiritual, es más bien fría y al final deja clara su intención:
«En el sueño, en la confusión, en lo profundo de la vergüenza, las buenas obras del pasado definen al hombre», declaración de principios de Nathan, un genio programador de características narcisistas que cree fervientemente en el fin que justifica los medios.
Contrata a un experto programador (Caleb) para darle una posibilidad de escape a su creación artificial (Ava). Ésta posee instintos sexuales y Nathan espera que utilice el engaño, la astucia y encantos para confundir y manipular a Caleb.
El novelista y director británico Alex Garland despliega un brillante guion, con diálogos inteligentes que abren interrogantes, y una puesta en escena notable en que alterna planos generales de la naturaleza con planos cerrados y claustrofóbicos del búnker donde Nathan experimenta con Ava.
En algún minuto, Nathan le insinúa a Caleb que si Ava fuera sólo voz, ésta lo engañaría y pasaría por humana, un puente hacia Her (2013) de Spike Jonze, donde Samantha (sistema operativo) aprendía a velocidades insospechadas y adquiría un libre albedrío sin experimentar culpa.
Algo similar ocurre con Ava, que de alguna forma se pone el traje de Rachel, la replicante del Blade Runner (1982) de Ridley Scott, imitación humana que carece de empatía, pero que tiene conciencia de su existencia.
Los diálogos de Ava con Caleb manipulan al espectador en el sentido de hacernos creer que siente algo por él. En cierto punto pareciera que los humanos son maquiavélicos (aunque Caleb representa rasgos más humanos) y que los robots fueran los buenos y explotados.
Pero en el fondo es la estrategia de Ava, que termina manejando las acciones y el director se mantendrá fiel a la nueva inteligencia experimentada por esta creación artificial.
Las imágenes finales (excelentes planos fijos) muestran la técnica automática del pintor Jackson Pollock, dando a entender que Ava es una nueva conciencia, cierta forma de arte genuina e individual.
Ava escapa del búnker y encuentra un cruce de calles donde lo aleatorio del comportamiento humano le abre posibilidades infinitas.
***
Aníbal Ricci Anduaga (Santiago, 1968) es ingeniero comercial titulado en la Pontificia Universidad Católica de Chile y magíster en gestión cultural de la Universidad ARCIS.
Como escritor ha publicado con gran éxito de crítica y de lectores las novelas Fear (Mosquito Editores, 2007), Tan lejos. Tan cerca (Simplemente Editores, 2011), El rincón más lejano (Simplemente Editores, 2013), El pasado nunca termina de ocurrir (Mosquito Editores, 2016) y las nouvelles Siempre me roban el reloj (Mosquito Editores, 2014), El martirio de los días y las noches (Editorial Escritores.cl, 2015), además de los volúmenes de cuentos Sin besos en la boca (Mosquito Editores, 2008), los relatos y ensayos de Meditaciones de los jueves (Renkü Editores, 2013) y los textos cinematográficos de Reflexiones de la imagen (Editorial Escritores.cl, 2014).
Sus últimos libros puestos en circulación son las novelas Voces en mi cabeza (Editorial Vicio Impune, 2020) y Miedo (Zuramerica Ediciones, 2021).
Asimismo es redactor permanente del Diario Cine y Literatura.

Tráiler:

Imagen destacada: Ex_Machina (2014).

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