Sigue lloviendo en Cauquenes, capital costera de la Región del Maule, y en el homenaje al natalicio del poeta, bautizado «La quinta medianoche de julio de 2023», la imaginación se resiste a perder ese lugar e identidad que se debe a todos los ciudadanos de la cultura chilena
Por Fernando Arabuena
Publicado el 4.7.2023
Llueve en Cauquenes, y quizá también llovió en 1904, donde los largos patios precedían a las casas de abobes de la calle La Victoria, cerca de la iglesia redentorista de San Alfonso, donde nació un 5 de julio el poeta Luis Omar Cáceres Aravena en 1904.
Pero sólo basta el dato de un lugar, porque ni el tiempo ni los terremotos borran ese recuerdo que hace habitar en el presente un acontecimiento pasado. Así se levanta la imaginación, proponiendo imágenes en lugar de lo ausente, como un acto de desdoblamiento donde el mundo ficticio es anterior al mundo real.
Y en esa búsqueda del lugar habitado por Omar Cáceres, encontramos el ámbito de la relación poética que María Noel Lapoujade (2017) extrae de Bachelard , donde se alcanza con mayor profundidad esa realidad esquiva, tocando registros imperceptibles al rigor de la razón pura.
Ahí también encontramos la casa maternal con la eterna atmósfera, en donde nació la casa soñada entre los naranjos en flor y los jardines de calas; un lugar donde según Bachelard, cada rincón toma un significado al ser habitado, tanto interna como externamente, con una fuerza estremecedora que hace presencia:
«La casa es nuestro rincón del mundo. Es nuestro primer universo. Es realmente un cosmos», continúa revelando Bachelard.
Y en esa casa de Cauquenes , la imaginación fue trazando la vida de un hombre entre los corredores y la robustez de puertas y ventanas; las que se abrían a la intensa relación poética de sus primeras visiones.
Luego vendría una vida en Rancagua, San Antonio y Santiago, la incorporación a la Antología de poesía chilena moderna de Rubén Azócar en 1931 y a la Antología de poesía chilena nueva de 1935, debidas a Eduardo Anguita y Volodia Teitelboim; la edición de su libro Defensa del ídolo en 1934, el valioso prólogo de Vicente Huidobro, y su última morada de calle Independencia N° 366, donde fue velado en 1943, luego de ser asesinado.
Sigue lloviendo en Cauquenes, y en el homenaje a su natalicio «La quinta medianoche de julio 2023», la imaginación se resiste a perder ese lugar e identidad que se debe a todos los ciudadanos de la cultura.
«La imaginación también es parte de la naturaleza», decía Gastón Bachelard, y en ese intertanto podemos visitar la Calle La Victoria en Cauquenes, cerca de la Iglesia Redentorista de San Alfonso, y habitarla en los jardines primigenios del ídolo ignoto de su poesía.
Azul deshabitado
Y, ahora, recordando mi antiguo ser, los lugares que yo he habitado,
Y que aún ostentan mis sagrados pensamientos,
Comprendo que el sentido, el ruego con que toda soledad extraña nos sorprende
No es más que la evidencia que de la tristeza humana queda.
O, también la luz de aquel que rompe su seguridad, su consecutiva atmósfera
Para sentir cómo al retornar, todo su ser estalla dentro de un gran número,
Y saber que «aún» existe que «aún» alienta y empobrece pasos en la tierra
Pero que está ahí absorto, igual sin dirección,
Solitario como una montaña diciendo la palabra entonces:
De modo que ningún hombre puede consolar al que así sufre:
Lo que él busca, aquellos por quienes él llora ahora,
Lo que ama, se ha ido también lejos, ¡alcanzándose!
***
Fernando Arabuena (Cauquenes, 1970) es escritor y profesor de conceptualización creativa en distintas escuelas de publicidad y universidades del país, así como jurado de diversos certámenes publicitarios.
Ha participado en los talleres del poeta Marcelo Novoa, de autocrítica del poeta Rafael Rubio, y en el taller de lecturas del poeta Marcelo Jarpa Fabres y en el de corrección de estilo del escritor Edmundo Moure.
Es autor de los libros inéditos Jentil vulgata y El Cristo de los tobillos rotos. También ha sido colaborador en medios digitales literarios y es parte del directorio de la Fundación Juan Luis Martínez.
Fue incluido en la Antología absoluta de la poesía chilena del poeta Rodrigo Verdugo.


Crédito de la imagen destacada: Fernando Arabuena.

![[Entrevista] María José Cabezas: "Omar Cáceres buscó desde las máximas creacionistas de Huidobro la manera de internarse en sí mismo" Mujer de cabello rizado oscuro y gafas de sol, junto a un lago con montañas de fondo, vistiendo chaqueta negra](https://www.cineyliteratura.cl/wp-content/uploads/2021/07/maria-jose-cabezas-scaled.jpg)
![[Entrevista] Víctor Pueyes Zúñiga: "Homenajear a Omar Cáceres es un acto de justicia para quien lo dio todo por el arte poético" Luis Omar Cáceres, poeta chileno, con gafas de marco oscuro en fotografía en blanco y negro, homenaje al natalicio 117](https://www.cineyliteratura.cl/wp-content/uploads/2021/06/Luis-omar-caceres.png)
![[Crónica] Ernesto Rodríguez Serra: La amistad sagrada Ernesto Rodríguez Serra, escritor chileno de edad avanzada, retratado en exterior con edificios de fondo](https://www.cineyliteratura.cl/wp-content/uploads/2023/12/Ernesto-Rodriguez-Serra-1.jpg)
![[Entrevista] Artista visual José Luis Serzo: "Toda mi obra refleja un intento de sublimar el dolor intrínseco de la existencia" Hombre con cabello largo y oscuro en panel de discusión, micrófono frente a él, fondo oscuro](https://www.cineyliteratura.cl/wp-content/uploads/2021/05/Fernando-scaled.jpg)
