[Crítica] «Ex libris»: Un maestro de los juegos creativos

Con este volumen, el ilustrador e historietista estadounidense Matt Madden busca rendir homenaje a los autores de cómics que propusieron nuevos senderos y perspectivas a una disciplina artística que en la actualidad goza de un gran prestigio a nivel mundial.

Por Eduardo Suárez Fernández-Miranda

Publicado el 5.11.2022

La editorial Salamandra Graphic ha publicado Ex libris, el último trabajo del ilustrador e historietista norteamericano Matt Madden (Nueva York, 1968). Este innovador trabajo sigue la estela de un cómic anterior, 99 ejercicios de estilo, libro donde rinde homenaje al polifacético escritor francés Raymond Queneau, y a su extraordinario Exercices de style.

En el cómic Ex libris, Matt Madden vuelve su inteligente mirada hacia Italo Calvino y su novela, Si una noche de invierno un viajero. Como recuerda el propio Calvino: «la empresa de tratar de escribir novelas ‘apócrifas’, que me imagino escritas por un autor que no soy yo y que no existe, la llevé a sus últimas consecuencias en este libro. Es una novela sobre el placer de leer novelas; el protagonista es el lector, que empieza diez veces a leer un libro que por vicisitudes ajenas a su voluntad no consigue acabar».

Éste es el espíritu al que se adscribe Madden en Ex libris. El cómic se inicia con la llegada del personaje protagonista a una habitación desconocida para él. El ilustrador norteamericano nos lo presenta de tal forma, que no somos capaces de identificar su rostro. Porque quizás seamos cada uno de nosotros, como lectores de este libro, quienes protagonicemos esta aventura.

Pronto descubriremos que, en la habitación misteriosa, se encuentran estanterías repletas de libros. Se trata de cómics que alguien ha ido acumulando en este recinto.

 

La espiral infinita

Así da comienzo la aventura que propone Matt Madden, un recorrido por múltiples estilos y tonos completamente diferentes: «desde el cómic de superhéroes clásicos hasta el manga, pasando por los EC Cómics de terror, Scooby Doo o Condorito».

La lectura de cada uno de los cómics, que el esquivo personaje va retirando de las estanterías, conforma el punto central del que parte Madden para proponer este divertimento. Como recuerda el autor norteamericano: «Yo, como Borges, me veo como un maestro de juegos, que propongo al lector una especie de laberinto en el que invito a entrar y buscar la salida. Yo construyo ese laberinto y pongo las trampas, para hacer más interesante el viaje, el juego. Y también doy pistas al lector, pongo señales para que nunca se pierda».

Ex libris quiere rendir homenaje a los autores de cómics que propusieron nuevas perspectivas a un arte que, actualmente, goza de gran prestigio. Según Matt Madden, en el cómic: «hay una larga tradición de metaficción y una constante investigación para poder contar historias de nuevas formas. Algo que se inició con Winsor McKay a principios de siglo, y que continuó con el underground norteamericano, Robert Crumb también jugaba mucho imaginando las viñetas como ventanas, a través de las que los personajes podían manipular el lenguaje o la forma de narrar de los cómics».

Un elemento cobra protagonismo desde la misma portada del cómic: Una espiral. Ésta puede representar, según Madden: «la idea de la locura o la desorientación que el protagonista sentirá al leer esas historias y que compartirán los lectores. También estaba la idea de seguir la espiral hasta el fin, como hace Alicia en Alicia en el País de las Maravillas. El problema es que es una espiral infinita que nunca llega al final”.

Quizás, metáfora de las infinitas lecturas que podemos hacer de este cómic.

 

 

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Eduardo Suárez Fernández-Miranda es licenciado en Derecho de la Universidad de Sevilla (España).

 

«Ex libris», de Matt Madden (Salamandra Graphic, 2022)

 

 

 

Eduardo Suárez Fernández-Miranda

 

 

Imagen destacada: Salamandra Graphic.