[Crítica] «Fantoches»: Juegos íntimos entre personas adultas

Lo mejor de la primera novela del autor nacional Rodrigo Barra Villalón (en la imagen destacada) corresponde a las imágenes narrativas de los momentos sexuales protagonizados por los personajes principales, pues la literatura erótica no es ni ha sido jamás un punto alto en el mapa creativo de las letras locales.

Por Martín Parra Olave

Publicado el 16.7.2022

Rodrigo Barra Villalón (Punta Arenas, 1965) es un autor chileno que llega al escenario literario de este 2022 con una novela acerca de los caminos que va tomando la relación algo resquebrajada que tiene entre sí una pareja de mediana edad.

Todo comienza con un juego erótico de swingers, una actividad cada vez más de moda entre parejas, la que consiste en el intercambio sexual entre ellas. El objetivo principal de este tipo de juegos es revitalizar la llama amorosa que hay entre los integrantes de cada pareja, o de alguna manera más o menos consentida, tener aventuras frente a él o ella.

Sin embargo, lo que comienza como un juego entre adultos, casi como una terapia sanadora, poco a poco se va transformando en una obsesión, en una especie de adicción de la cual es difícil escapar. Ignacio y Aurora se encuentran inmersos en esta supuesta rutina que los estaría ayudando a llenar un vacío que entre ellos se ha generado.

Empero, al poco andar de las páginas nos vamos dando cuenta que el sufrimiento y el dolor se esconden detrás de muchos de estos actos, pues hay algo que no funciona bien entre ellos. Quizás el amor se ha acabado o sencillamente su unión partió muy fracturada.

 

Al borde de un precipicio emocional

¿Qué es lo que los lleva realmente a buscar esta salida sexual? ¿Qué motivaciones profundas se esconden detrás de este juego? No hay una única respuesta, sino que más bien caminos y salidas de emergencia donde la única posibilidad real parece ser que cada uno tome sus propias sendas.

Si bien es cierto que la banalidad de la historia por momentos aburre y cansa al lector, también es cierto que en ocasiones el narrador logra vencer esta inercia dotando de frescura y algo de intriga a un relato que muchas veces cae en la monotonía.

Lo más fuerte de esta historia son sus personajes, los que a través de un adecuado trabajo narrativo del autor logran transmitir algo de sus emociones, inquietudes e inseguridades, tan propias de dos seres humanos que están transitando por el borde de un precipicio con los ojos vendados.

Las imágenes de los momentos sexuales son un punto a favor para el autor Rodrigo Barra Villalón, pues la novela erótica no es ni ha sido jamás un punto alto en las letras nacionales. En este sentido, la búsqueda del placer se presenta como una vía de escape y compensación de lo que no se puede conseguir al interior de la pareja, por lo tanto, y al ser esto uno de los objetivos principales de ellos, comienzan a dejar a un lado los verdaderos sentimientos, transformado los encuentros íntimos en un sustituto de la realidad.

En definitiva, la novela Fantoches (Zuramerica, 2022), a pesar de lo estereotipado del personaje de Andrés, el tercero de la relación, y la monotonía de algunas escenas narrativas, es un texto que no naufraga, pero que requiere paciencia y voluntad del lector para poder llegar al final.

 

 

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Martín Parra Olave es licenciado en gobierno y gestión pública de la Universidad de Chile y magíster en letras de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y actualmente cursa el doctorado en literatura impartido por esta última Casa de Estudios superiores.

 

«Fantoches», de Rodrigo Barra (Editorial Zuramerica, 2022)

 

 

 

Martín Parra Olave

 

 

Imagen destacada: Rodrigo Barra Villalón.