[Crítica] «Su cadáver avanza hacia el mar»: Pasamos hacia el futuro

La nueva entrega del autor valdiviano Galo Ghigliotto es un libro entretenido —unos cuentos mejores que otros, según el gusto del lector— y concebido para todo tipo de público: los que gustan de historias de jóvenes o los que ya llevamos tanto tiempo en el mundo que se nos nota el apego a los antiguos temas.

Por Jaime Hales Dib

Publicado el 8.8.2026

Conversando con escritores chilenos, varios de ellos me han dicho que la obra creativa más difícil de los narradores, ensayistas y cronistas, es el cuento. En pocas líneas, cuando es cuento brevísimo, o en pocas páginas el autor debe desarrollar un relato que mantenga la atención del lector desde el primer momento hasta el final.

Teresa Calderón, al prologar un libro de J.C. Toledo, nos decía: «(en el cuento) … no puede faltar ni sobrar nada; y debe mantener al lector atrapado en su trama desde la primera hasta la última línea».

Los grandes maestros universales del cuento (Chéjov, Maupassant, Borges, Cortázar) nos dan una serie de pautas acerca de los elementos principales que debe tener un cuento. La estructura es siempre la misma: inicio del relato con la presentación de los personajes; la trama, el desarrollo de la trama misma; y el desenlace, que mientras más inesperado sea es mejor. El lector sigue el relato preguntándose cómo terminará esto.

Cuando los hechos son reales, tiende a confundirse con la crónica, por lo que hay que evitar el tono periodístico para introducir elementos emocionales y algunos hechos que desde la mera ficción aporten algo de misterio para el desarrollo.

Cuando los hechos son ficticios es a la inversa: hay que introducir elementos de cruda realidad, siempre con el tono emocional necesario, pero que deben unir ambas dimensiones (realidad y ficción) hasta el punto de que puedan confundirse.

Julio Cortázar nos dice que el tema es el elemento definitorio (y eso puede expresarse en el título mismo, que es parte esencial de la narración. Lo narrado —dice el maestro— debe poseer «esa misteriosa propiedad de irradiar algo más allá de sí mismo (…) al punto que un vulgar episodio doméstico (…) se convierta en el resumen implacable de una cierta condición humana o en el símbolo quemante de un orden social o histórico».

Y agrega, refiriéndose a los cuentos de Katherine Mansfield y de Chéjov, que «algo estalla en ellos mientras los leemos y nos proponen una especie de ruptura de lo cotidiano que va mucho más allá de la anécdota reseñada».

 

Suavidad y realismo crudo

Galo Ghigliotto (Valdivia, 1977) cumple con todo ello: el libro Su cadáver avanza hacia el mar, que es el título de uno de sus cuentos, se nos abre como un compendio dramático, juguetón, onírico, misterioso, cruel, alegre, burlón, en que los personajes viven situaciones muy específicas, pero que se convierten en un revelador del entorno, del mundo, de la cultura, de la sociedad.

Con extrema habilidad, una pluma suave pero resuelta, va poniendo las palabras de una manera no siempre clásica, generando esa relación sorprendente entre lo que no existe y lo que existe sin lugar a dudas.

El título del cuento «Mi novia no tenía vagina», lo dice todo, porque el hecho mismo (no poseer vagina) es fruto de su imaginación, pero la novia existe y la relación se plasma, en un continuo que nos mantiene en vilo hasta las últimas palabras.

Los desenlaces de los cuentos son siempre imprevisibles, porque a veces le importa el hecho mismo y en otras el mensaje que va en las palabras de los personajes. Los cuentos revelan aspectos de la naturaleza humana muy distintos. Hay personajes preocupados de cuestiones formales y otros que se interesan por el tema del espíritu. Incluso hay momentos en que el lector, tal incluso el mismo escritor, no puede distinguir entre la vida y la muerte.

El autor es un escritor exitoso pues ha sido premiado y publicado por diferentes editoriales. Confieso que no conozco otras obras suyas, pero en ésta se deja ver oficio, inteligencia, estilo propio. Aunque en esto del estilo, de pronto me recuerda la suavidad de Carolina Rivas, el realismo crudo de Manuel Rojas o Baldomero Lillo, la vehemencia y la pasión de Teresa Calderón o Jaime Collyer.

Con todo, Su cadáver avanza hacia el mar es un libro entretenido (unos cuentos mejores que otros, según el gusto del lector) para todo tipo de público: los que gustan de historias de jóvenes o los que ya llevamos tanto tiempo en el mundo que se nos nota el apego a los antiguos temas.

Un comentario más: me impresionó el manejo del lenguaje coloquial, las conversaciones, la naturalidad del uso de las palabras. Y me llamaron la atención algunas expresiones, entre las cuales destaco dos, que siento como desafío para incluirlas en futuros cuentos míos.

Así, una de ella dice: «Logra avanzar hacia atrás…» No es retroceder. Notable. La otra, cuando se refiere a alguien que ha muerto: «Ella está viva en otro lugar, somos nosotros los que nos fuimos. Pasamos hacia el futuro, pero ella está en su presente infinito».

Cuando los escritores leemos a otros escritores, tendemos a caer en la tentación de sugerir otros finales o más elementos en la trama. En este caso, salvo en un cuento, la trama era suficiente, no requería agregados y los finales superaban cualquier acto creativo del lector.

 

 

 

 

 

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Jaime Hales Dib (1948) es un abogado formado en la Universidad de Chile, poeta, narrador y profesor.

En 1995 fundó la Academia de Estudios Holísticos SYNCRONIA, luego fue agregado cultural en México durante el gobierno del Presidente Ricardo Lagos Escobar. También formó parte del directorio y fue secretario general de la Sociedad de Escritores de Chile (Sech).

Además, integró el Consejo Nacional del Libro y la Lectura de Chile, participó en la comisión redactora de la Ley del Libro, fundó la Editorial Casa Doce, ha publicado varios textos de su autoría y ha dado recitales poéticos en diversas ciudades tanto de Chile como del extranjero (Francia, España, Estados Unidos, Colombia, Ecuador, Panamá, Uruguay, Argentina y México).

 

«Su cadáver avanza hacia el mar», de Galo Ghigliotto (Puya Editora, 2026)

 

 

Jaime Hales Dib

 

 

Imagen destacada: Galo Ghigliotto.

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