Ensayos de «No leer», de Alejandro Zambra: Todos los libros hablan de mí

El autor de «Bonsái», a partir de sus lecturas, también hace un ejercicio autobiográfico, pues cada texto va ligado a algún pasaje de su existencia. Desde trabajos que le eran cómodos para leer novelas largas hasta el inventar enfermedades para no ir al colegio y quedarse leyendo en su hogar.

Por Joaquín Escobar

Publicado el 30.10.2018

De los escritores de su generación, Alejandro Zambra (Santiago de Chile, 1975) me parece el mejor. No solo por el interesante trabajo que realiza como prosista, también por su forma de entender la literatura y la forma en que la plasma en sus ensayos. No leer (originalmente de 2010), y recientemente reeditado por Anagrama, es el fiel reflejo de esta afirmación, pues en un país donde los ensayistas no abundan, su escritura se posiciona como novedosa, exhibiendo una batería inagotable de lecturas que ejecuta con maestría.

El escritor argentino Ricardo Piglia sostuvo que era más importante ser lector que escritor, y Alejandro Zambra es un gran exponente de esta ecuación. En sus entrañas escriturales se erige esa raíz, pues la batería de autores que maneja resulta inagotable, como si en su cabeza se escondiera una biblioteca portátil. Del inclasificable Adolfo Couve hasta el inobjetable Sandor Marai, de las (no) literarias cartas de Manuel Puig hasta las encriptadas declaraciones amorosas de Gabriela Mistral. Zambra va y viene, pasa por todos lados sin desteñir ni detenerse. Revela su amor a los gatos y la relación que estos tienen con la literatura, citando (y descifrando) un poema de Wislawa Szymborska, volviendo al gato negro de Poe y a un ensayo de Elías Canetti. Para Zambra, cualquier detalle mundano puede ser convertido en un ensayo, en todo fenómeno y en cualquier cosa, ve un objeto al cual inyectarle literatura.

Zambra es un lector inquieto que construyó sus bases teóricas desde una adolescencia literaria. Asegurando que la mejor biblioteca es la de la primera juventud: hay pocos libros, pero todos están leídos, cuestión contraria a la que sucede con las bibliotecas que construimos con el paso del tiempo, pues hay un proceso de acumulación donde hay más libros sellados que subrayados.

El autor de Bonsái, a partir de sus lecturas, también hace un ejercicio autobiográfico, pues cada texto va ligado a algún pasaje de su existencia. Desde trabajos que le eran cómodos para leer novelas largas hasta el inventar enfermedades para no ir al colegio y quedarse leyendo. Zambra recuerda el Instituto Nacional, sus profesores y sus lecturas; expone sus conversaciones con Andrés Anwandter y reflexiona sobre el proceso de creación literaria, diagnosticando que es más importante borrar que agregar.

En el prólogo del texto, el escritor dice que fueron muchos los textos marginados de No leer, de hecho, los rechazados triplican a los publicados. Esperemos que más temprano que tarde, podamos acceder a más ensayos, las más de 300 páginas se hacen pocas, y Zambra es un autor inagotable.

 

Joaquín Escobar (1986). Escritor, sociólogo y magíster en literatura latinoamericana. Reseñista del diario La Estrella de Valparaíso y de diversos medios digitales, es también autor del libro de cuentos Se vende humo (Narrativa Punto Aparte, 2017). También es redactor permanente del Diario Cine y Literatura.

 

La nueva edición de la recopilación de ensayos, gestada por Anagrama (Barcelona, 2018)

 

 

El escritor y crítico chileno Joaquín Escobar

 

 

 

Crédito de la imagen destacada: Correo del Libro (http://www.correodellibro.com.mx/).